#Editorial | Enero 2.014

(Leer Edición Enero 2.014)

Entre revoluciones y estereotipos…

Hoy por hoy, la palabra revolución es utilizada para definir casi cualquier cosa; la banalidad con que es empleada, prácticamente haría que Aristóteles y Napoleón muriesen de solo escucharla.

El mundo moderno se sumerge en un panorama social y económico cada vez más complejo;  y de la misma forma, nuevos personajes tratan de escribir la historia día tras día, cada uno de ellos utilizando su propia definición de “Revolución”.

Esta edición es nuestra revisión de esas definiciones, es el resumen de las respuestas a cientos de preguntas, que muchos, al igual que nosotros se hacen constantemente; es el resultado de recorrer las calles y cuestionar nuestras vivencias diarias; es la conclusión que generan una sin fin de pensamientos e imágenes que nos deja la cotidianidad, una conclusión que básicamente nos permite ver a casi todas las revoluciones modernas como: “el resultado del empleo erróneo de cientos de estereotipos y modelos”.

Con esta edición solo queremos dejar una invitación, a ser críticos, a revisar sus creencias, sus pensamientos; pero por sobre todas las cosas, a recuperar la objetividad, que al parecer, el pertenecer a alguna tendencia, movida o estilo, nos lleva sencillamente a perderla.

A todos ustedes, los ciegos que como yo sacamos conclusiones basados en cientos de estereotipos equivocados, va dedicado este número.

Ricardo Arispe.

portadaEnero2014

#Latencias | “M…”

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latenciasEnero201402

Un viaje de vacaciones. El reencuentro con tu país. Fotos en Instagram. La vuelta. Una carretera de noche. El asfalto. Un accidente. El asalto. Varios fogonazos. Tres de ellos certeros. Dos mortales. El sollozo de una niña. El hallazgo. La noticia. La conmoción. El morbo. Los análisis y la prensa amarillista. El escaso estupor. El símbolo. El rostro de más de 25.000 víctimas. Flores en una plaza. Redes a reventar. Velorio y sepelio. El Gobierno movilizado. Los artistas hablan. Caso resuelto. Pronto se olvida.

Dos vidas truncadas. Dos de miles. Más muertos que en Irak. Cifras. Estadísticas. Maya es una huérfana más. Mientras, los zamuros de Venevisión revolotean sobre los restos. Fuiste la mujer perfecta. La chica con síndrome de Asperger. La miss de un país que fabrica la belleza. Una de las reinas del país de rico subsuelo, lleno de oro negro. De basura, decía Cabrujas.

La chica de la portada. Reina sobre bolsas negras. Soberana en una tierra que produce muertos sin estar en guerra. ¿O lo está?

“M…” le pusiste cara a los caídos en esta batalla que es el vivir en un país atravesado por la violencia. El país de los pranes. De los cerros armados hasta los dientes. El de la revolución a la inversa. El del miedo…

El mes no ha pasado y me temo que ya eres memoria. El cristal quebrado del recuerdo. “M…” de mujer. “M…” de madre. “M” de miss. “M…” de muerte. “M…” de Mónica. Todos estamos en mora contigo… Con 25.000 “M…”.

Créditos:

Texto:
Juan Antonio González

Fotografía:
Título: La nueva chica de la portada.
Autor: Mariela Rodríguez Maggi, conocida como “Maggi”. Diseñadora gráfica y fotógrafa venezolana de 27 años, nacida en Mérida. Autodidacta de formación. Realiza trabajos comerciales como proyectos personales y artísticos. Su trabajo está disponible en:
www.flickr.com/photos/maggiflux/

#Latencias | “Cuando despierten”

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latenciasEnero201301

Trata de guardarlas, poeta,
por más que sean pocas aquellas que se detienen.
Las visiones de tu amor.
Ponlas, medio ocultas, entre tus frases.
Trata de retenerlas, poeta,
cuando despierten en tu mente
en la noche o en el fulgor del mediodía.

Créditos:

Texto:
Poema “Cuando despierten” de Constantino Cavafis (Alejandría, Egipto, 1863-1933)

Fotografía:
Autor: Miguel Tortolero Matos (Bejuma, estado Carabobo, 1990). Fotógrafo freelance y estudiante de Educación, mención Artes Plásticas. La fotografía pertenece a la serie Renacimiento, inspirada en la dualidad, en la coexistencia de la luz y la sombra.

#ArteXArte | Aprendamos de los grandes…

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Cuando comenzamos en el mundo de la fotografía, estamos ansiosos y emocionados. Nos emociona el aprender lo mas pronto posible a utilizar la cámara que acabamos de comprar o nos acaban de regalar. La cámara comienza a ser parte de nuestro look, la llevamos a donde vamos, fotografiamos todo y nada, es como querer guardar cada paso que damos y hacer una serie completa de lo que esta a nuestro alrededor. Este proceso inicial del fotógrafo es necesario porque nos permite practicar, equivocarnos una y otra vez, aprender del entorno que nos rodea y saber que rama de la fotografía nos interesa mas. Yo tengo  5 años con esta pasión, y aun llevo mi cámara conmigo la mayoría del tiempo y cuando no la tengo conmigo no me queda mas que fotografiar en mi memoria, voy componiendo fotos aunque no tenga la cámara, estoy segura de que si hubiera una manera de instalarla en mi cuerpo allí estaría.

La mejor forma de relacionarnos con la fotografía e ir mejorando día a día es viendo el trabajo de otros fotógrafos, analizar los detalles, sentirnos parte de la foto que vemos y pensar en como fue tomada, ser curiosos sobre estos detalles nos abre la creatividad y nos permite obtener un estilo propio. Es una manera de afinar el ojo y de relajar el cuerpo y la mente. Incluso al principio de nuestro camino como fotógrafos podemos intentar tomar como referencia esas fotos que nos atraen y tratar de hacer algo semejante, eso nos permite experimentar y ponernos retos.

Yo comencé observando los trabajos de fotógrafos como: Stephen Shore, Man Ray, Robert Capa, Robert Frank, Imogen Cunningham, André Kertesz, Elliott Erwitt, entre otros. Todos me han dado algo positivo, sin embargo debo decir que tengo una debilidad absoluta por el trabajo de Kertesz, y aunque en los primeros años de su carrera sus fotos no fueron muy apreciadas actualmente es considerado uno de los grandes, yo no me canso de ver sus trabajos, por eso les dejo unas de mis fotos preferidas de él y los invito a investigar mas sobre su vida como fotógrafo.

Instagram: @SparkstoRemember

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#MontadoEnLaOlla | De la inocencia, la toma del refugio y el derecho a redimir.

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Cuando me senté a escribir este post pensaba en la palabra soñador. Ilusión. En realidad lo que tenía en mente era el vocablo iluso. Quería escribir, como un acto de liberación, acerca de los sueños que soñamos cuando estamos despiertos, esa idea de una situación que queremos que nos pase o deseamos vivir o simplemente aquellas fantasías que nos hacen la vida más complicada, dolorosa y más hermosa a la vez. Muchas veces, esa quimera termina esfumándose y rompiéndose por la bofetada de la realidad. Me puse –antes de escribir– como ejemplo esos desvaríos infantiles de ser, no sé, astronauta. Entonces en un arrebato de imprudencia –quizá no era sino simple ponderación– me dije, existen astronautas y han llegado a la luna, así, como si no hubiera limites. Supongo que defendía –casi con terquedad– mi derecho a soñar. Rápidamente, haciendo uso de mi necesidad de redimir las utopías, busqué otra imagen a la cual destruir. El deseo inocente de ser un superhéroe. En esto sí que no fallaría, no existen tales criaturas. Pero no debí usar esa palabra. Inocencia. No debí, porque –de nuevo– corrí a guarecer mis sueños, pero esta vez eximido de culpas. Soy inocente, como dice el ladrón. Armstrong no fue un iluso, ni un utopista cuando soñó con ir al espacio. Fue inocente de imaginar, de creer, fue un niño, uno que no cedió a la interferencia ni al ruido ni a lo que le mostraba la realidad.

Soñar desde la inocencia y no desde el despotismo, concluyo. Sí. He sido un tirano, un temible absolutista de querer ver lo que sueño. Amparado, entonces, en mi libramiento de yerro, me dejé llevar, soñar y sonreír. Fue así como llegué a 1943 y pude verme de frente, en esa oscura calle de New Orleans parado junta a aquel gazebo alumbrado por la luna, viendo a la mujer que amo hacer una danza para mí. Mirando a la más hermosa mujer mostrándome lo que más le gusta hacer, mirarme, tomarme, desearme, bailar conmigo hasta envolvernos en ese beso de cuerpos que casi pude sentir en mis labios. No quiero ser Brad Pitt, no, mucho menos Benjamin Button, sino ese hombre, quien quiera que sea, que pudo vivir aquello. Pude haber sido yo pero, de ello, también soy inocente.

Cocinar es un acto de hecho. Arduo muchas veces. Requiere concentración, dedicación del cuerpo, el alma y la mente, las manos, los ojos, la lengua. Si no es así, ciertas cosas podrían salir mal y, en el mejor de los casos, tener un plato de muy mal sabor o textura. Es igual que fotografiar, no sólo es encontrar la imagen, sino cuidar la exposición, el foco, la distancia, la respiración, la posición, la actitud corporal. Es estar presente. Ocuparnos de ello es aislarse –por momentos– de todo lo demás, incluso de soñar. Por ello tomo refugio en la cocina, a ratos en la música y las menos de las veces en la búsqueda de una imagen con mi cámara o mi teléfono, precisamente, para redimir mi sed. No soy Mr. Button. Soy, en cambio, un luchador. Soy un creador, un gran cocinero, un músico y escritor. Soy lo que soy. Un gran tipo y no quiero convencer a nadie de ello. Vamos a fotografiar y a cocinar. Bienvenidos.

http://pochogarces.com
@pochogarces
@recetasen140
@comidadesoltero

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#InspirulinaEnImágenes | La verdadera independencia

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inspirulinaEnimagenesEnero2013

¿Tomas tus decisiones de manera autónoma? De ser así estás en el camino del auténtico bienestar. Pero si tus decisiones dependen de otros, o están supeditadas a la aprobación de un grupo o poder superior, estás en un callejón limitante. Así llevarás tu vida siguiendo dictámenes ajenos que has asumido como propios; quizás violentando tus creencias.

El poder de decidir es el más grande que tenemos. Y actuar según los dictados de la consciencia no es solo un síntoma de independencia sino también de madurez. Tener autodeterminación es clave para crecer.

Por el contrario, ceder nuestra autonomía y autodeterminación por ajustarnos a una ideología, religión, militancia o dependencia afectiva es señal de inmadurez. Nos resta poder y nos coloca en una posición vulnerable.

El psicólogo Walter Riso define la autodeterminación como la integración y puesta en marcha de tres necesidades básicas: Vinculación, o establecer relaciones interpersonales satisfactorias, asertivas y dignas. Competencia, o sentirse capaz de llevar adelante exitosamente las aspiraciones y metas individuales; y Autonomía, o gobernarse a uno mismo. Autonomía viene del griego autos (propio) y nomos (ley). “Graba este significado en tu mente” escribe Walter Riso “autonomía significa la capacidad de regirse por las leyes que han sido dictadas por la propia consciencia. Es decir: emancipación e independencia emocional”.

O para llevarlo a una mezcla potable: pensar y actuar ante la realidad desde la libertad individual, en lugar de hacerlo desde los dictámenes del grupo.

Y permíteme darle otra vuelta a la tuerca. Prometo no ponerme demasiado intenso.

Cuando hablo de individuo no me refiero a la persona aislada y egoísta que desconoce su entorno. Me refiero al ser humano que ha logrado la individuación (en el sentido que le da Carl Jung) que no es otra cosa que conocer nuestra peculiaridad más interna, última e incomparable. Llegar a ser uno mismo.

Este proceso de autodescubrimiento y autorrealización nos permite vivir a todo nuestro potencial comprendiendo más allá de nuestro mero Yo para incluir a los otros. ¿Para dónde voy? A que el individuo libre y autónomo hace su camino en conexión con el entorno sin supeditarse o someterse. Es libre, pero no irresponsable. Tiene autoderminación, pero no da la espalda al mundo. Es independiente, pero sabe que a la vez estamos interconectados.

Sirvan todas las vueltas anteriores para abrir la nuez de esta columna: Tú eres quien se hace a sí mismo y nadie puede decirte como pensar. Desde el presidente hasta tus padres, pasando por maestros o amigos, nadie tiene el poder de forzarte a llevar una vida que no esté alienada con tu consciencia… A menos que renuncies a tu autonomía y les concedas ese poder.

Cuando entregamos nuestra autonomía para calzar en dogmas o militancias estamos comprando el argumento de que “eres libre para hacer lo que te permitamos”. Si te sales del corral eres un hereje, un paria, un traidor.

¡Bonita manera de ponerle barreras al potencial humano! Con un discurso de liberación son muchos los líderes y grupos de poder que han sometido a millones de seres humanos. Una contradicción que se resulta invisible a los seguidores bombardeados por la propaganda.

¿Exagero? Mira a tu alrededor. Obsérvate a ti mismo. Toma consciencia de la forma como interpretas el mundo y tomas tus decisiones.

Siempre estás a tiempo de alcanzar una verdadera independencia. La que defines de forma autónoma y no dentro de las filas de una iglesia, un partido político o un grupo.

eli@inspirulina.com

 

#Mute |¡Calla el click!

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Enero es el mes de sacar las cuentas, del arrepentimiento, del “cargo de conciencia”. Observando me doy cuenta de que no hay muchas fotografías de enero. Sí, enero a diferencia de su predecesor, está lleno de tareas a cumplir y desierto de imagen. En contraste diciembre se viste de luces, de obsequios, de ropa con olor a nuevo, de fotografías para “recordar”.

Teléfono en mano, con internet y los conocimientos fotográficos que dan las redes sociales muchas personas en esta navidad se dedicaron; según pude ver, y me deleité haciéndolo; a capturar hasta el más mínimo detalle de sus jornadas navideñas. La más modesta: La fotografía familiar al lado del árbol, no pudo faltar; y a ella le siguieron la hallaca recién servida, la fotografía de la etiqueta del estreno, del intercambio de regalos, del amanecer del 31, del abrazo del feliz año del abuelo y mamá y del primero de enero fastidiados en casa viendo la película repetida.

Pareciera existir en nosotros una sed insaciable de imagen, de mostrar lo que “vivimos”, de capturar para la posteridad, de registrar. Me refiero a un “vivimos” porque sin duda vivir así es relativo, la vivencia se pone en juego cuando nos preocupamos más en el recuerdo y la pose que en lo que se está experimentando. Para “recordar momentos especiales” primero hay que vivirlos, eso es lo que carga de valor la fotografía en traje de baño completo de la abuelita o la de mamá llorando el día de tu graduación: El momento vivido.

Nuestra mirada, lente por excelencia, captura las imágenes más extraordinarias que fotógrafo alguno pueda hacer: su movimiento, color, iluminación y sobre todo el sentir de aquella selección que hacemos de la realidad. En ocasiones hay que dejar la cámara en donde quepa y abrir los ojos.
No dejes de disfrutar un beso por tener unas fotografías para tu perfil, ni ver a los ojos a tu hijo cuando te diga “papá” por primera vez, por grabarlo; el mejor amanecer puede ser el que se ve sintiendo el resplandor en el rostro y sin duda las mejorar fotografías son por las historias que albergan detrás de ellas, por los secretos que nos murmuran quienes las han vivido.

Que tus viajes no se midan por la cantidad de fotografías que trajiste de ellos, que el tomar fotografías no sea un tic nervioso, y la cámara siga siendo ese cofre de retazos de lo vivido escrito a puño con az de luz.
http://yasurymuteblogspot.com
@yasury26

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#Galería | Entre lo sado, lo gótico y la sátira del comic.

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Del latín gothicus, gótico es un adjetivo que hace referencia a aquello perteneciente o relativo a los godos. Este era un pueblo que se encontraba tras la frontera oriental del Imperio Romano y que formaba parte del grupo que los romanos denominaban como bárbaros.
Este vocablo fue acuñado por el tratadista de Florencia, Vasari, quien en una biografía sobre pintores toscanos incluyó un apartado sobre el arte de la Edad Media. A partir de entonces se utilizó el término de forma peyorativa para referirse a la arquitectura anterior al Renacimiento, que se caracterizaba por presentar elementos desordenados y “poco dignos”, en contraposición absoluta con la arquitectura clásica, dotada de racionalidad y sentido. En arquitectura lo gótico tuvo diversos nombres tales como opus francigenum (estilo francés) o gótico final, como se llamó en España a aquellas construcciones de estilo isabelino o plateresco.
Actualmente se conoce como gótico el arte desarrollado en Europa entre el siglo XII y el Renacimiento. Este estilo artístico presenta varias similitudes con su antecesor (el románico), como el predominio de lo religioso y una concepción atemporal de las obras. De todas maneras, el arte gótico propuso catedrales muy luminosas, a diferencia de las oscuras iglesias del románico.
La concepción de gótico, sin embargo, varió con la época. Con la revitalización del medievalismo que se llevó a cabo durante el periodo romántico, lo gótico pasó a asociarse con lo morboso y lo siniestro.
En la actualidad, existe una subcultura gótica que cobró gran impulso a partir de finales de los ’70 en el Reino Unido y que pronto se expandió por el mundo. La literatura y las películas de terror son sus principales influencias, que se reflejan en la vestimenta (vinculada a la época del Renacimiento), los peinados, el maquillaje y hasta en el gusto musical.
Gótico es una noción que se asocia a la oscuridad o con la música dark. Quienes se sienten identificados con este movimiento suelen ser andróginos: hombres y mujeres se maquillan por igual, resaltando la palidez en el rostro y utilizando esmalte negro en sus uñas. El negro también es el color predilecto en la vestimenta.
Esta serie es una Oda a lo gótico y con mucho de sado.

 

Hiklifs Orozco

Cocinero de profesión y pasión, asesor en el área de la gastronomía y Fotógrafo, dos de las profesiones emergentes más recientes y populares … Practico ambas por pasión desde hace mucho

@hiklifs
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#ElOjoQueMira | El egocentrismo moderno y la imagen que lo capta.

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El documento visual inmediato: El egocentrismo moderno y la imagen que lo capta

El mundo moderno parece tener un confuso concepto entre lo privado y lo intimo. O eso parece sugerir el nuevo auge de la fotografía como elemento inmediato para mostrar el mundo puertas adentro, una interpretación nueva sobre el limite entre lo que puede mostrarse y lo que pertenece a ese anonimato doméstico que tiende a desaparecer paulatinamente. Y es que la visión moderna del hombre y su circunstancia se mezcla con la proliferación de medios que desmenuzan el cotidiano hasta lo inquietante, que muestran ese otro rostro del ojo fotográfico que cuenta, se inmiscuye, analiza y sobre todo retrata el día a día a través de una obsesiva observación.

Es un tema que se encuentra en debate constante: No en vano, la tecnología visual se hace más compleja y paradojicamente accesible, lo que ha transformado de manera radical los medios y maneras de comunicarse y relacionarse de la comunidad mundial. Tal vez por ese motivo, la asombrosa exposición Privat, en la Galería Schirn en Fráncfort del Meno, Alemania, que se exhibe hasta el 3 de febrero del próximo año reflexiona sobre lo privado – y lo que no lo es – durante el último cuarto de siglo, llegando a conclusiones cuando menos desconcertantes. Un buen número de creadores visuales contemporáneos, entre quienes se encuentran Andy Warhol y el artista y activista chino Ai Weiwei, se cuestionan en diferentes planteamientos sobre que tanto admitimos esa visión de lo habitual como elemento fotográfico esencial. Un argumento conceptual que abarca esa visión inquieta de las redes sociales, donde lo privado se desdibuja bajo la necesidad de mostrar en una especie de gran dialogo difuso entre el publico que mira y el observador sin nombre.
El visitante a la exposición tiene un súbito acercamiento a lo que es la cultura visual del mundo 2.0, desde adolescentes tomando los ya célebres selfies, exponen no solo su rostro sino su vida privada. De pie en habitaciones desordenadas repletas de objetos personales, las improvisadas modelos nos muestran no solo su ambiente, sino también partes de sus vidas. Productos de marcas reconocidas, libros abiertos, posters y muestra viva de arte pop parecen resumir esa desvergüenza del que desea expresar una idea visual que no disgrega entre lo propio y lo que pertenece al ojo observador. Mucho más grave, las fotografías de adolescentes semi desnudas, probablemente apenas rebasando la mayoría de edad legal, en las fotografías que los estadounidenses llaman Eva Baden, una especie de solf porno que ha calado muy bien en las redes. Y es que nada parece alejarse de ese reflector implacable que desmenuza meticulosamente lo cotidiano, que descompone lo real hasta convertirlo en una desconcertante puesta en escena perenne. Nada parece ser sumamente privado ni tampoco limitado para no mostrarse, para no dejar claro que la vida del hombre moderno transcurre frente a una pared transparente para disfrute de un observador casual.
La exposición parece dejarlo bastante claro: más allá de las modernas lolitas armadas con la cámara de su teléfono celular de última generación, encontramos que toda esta necesidad de la nueva comunicación visual sin medida llena todos los ámbitos. En una de las salas, una mujer da a luz frente al lente de la cámara de vídeo, revelando el llamado misterio de la vida en un esplendor casi aterrorizante de imágenes fijas y primeros planos quizás demasiados cercanos. La mujer grita, se se encoge de dolor, se sacude y el espectador lo analiza todo, desde este gran podio silencioso que reconstruye la historia cotidiana ya no en una sutil interpretación de la realidad sino en una inmediata visión de lo que es real, a partir de lo evidente.

¿Lo más asombroso? Que el corto documental no es reciente ni mucho menos fruto del frénesi de redes sociales que vivimos: el corto “Window Water Baby Moving (Ventana, agua, bebé en movimiento) data de 1959 y fue un intento del cineasta experimental norteamericano Stan Brakhage por brindar un sentido artístico al nacimiento de su primer hijo.

La pregunta que surge, es por tanto ¿Hasta que punto la necesidad de exhibirse es reciente? o quizás un cuestionamiento más profundo ¿hasta donde las nuevas tecnologías han estimulado esa necesidad de mostrarse de manera explicita en el consciente colectivo? Nadie podría decirlo con exactitud y es que quizás la respuesta se encuentre en un limite entre ambas cosas.
Y es que la necesaria pregunta que se hace cualquiera, perdido en medio de esta tumulto de información que parece provenir de todo medio posible, es una muy evidente y directa: ¿La vida privada dejó de serlo? ¿Se ha convertido la intimidad, gracias a la fotografía y los nuevos medios de difusión, en un bien público? Nadie lo sabe con exactitud y es que quizás la respuesta a medio camino entre el análisis de lo que subyace bajo la intención del que muestra y la reacción – necesidad – del que mira.
El mundo abierto a Interpretación:

La fotografía es la expresión inmediata de la imagen. Exacta, precisa y usualmente subjetiva, tiene la capacidad de captar no solo lo que se muestra – lo evidente – sino lo que se sugiere a través del discurso visual. Por ese motivo, es el medio idóneo para expresar todo este nuevo despertar del análisis subyacente del ojo observador que todo lo ve. Y es que la fotografía y la tecnología crean el caldo de cultivo ideal para esa nueva interpretación del mundo privado más allá del círculo familiar y de los amigos. La curadora de la Galería Schirn lo ve incluso de manera más clara: Lo visual es el instrumento elemental para comprender al hombre y su ámbito “nuestra relación con la privacidad se está negociando todo el tiempo”.  En otras palabras, lo privado se transforma a medida que nuestra definición de lo que nos pertenece y lo que puede mostrarse de nuestro mundo intimo se hace menos claro, un concepto que se insiste sobre todo al analizar la forma como las redes sociales influyen en la creación visual.

Por supuesto, todo este descubrimiento de la idea del hombre y su privacidad como sujeto de expresión artística no es nueva: desde el inquisitivo estudio sobre el hombre y su yo urbano del colectivo Belga Leo Gabin ( que recopiló una serie de fragmentos de vídeos de gente golpeándose en la calle, borrachos a punto de derrumbarse en el suelo y mujeres semidesnudas bailando en su casa ) hasta la directa aproximación de Youtube, hace que el mundo transparente se cuestione así mismo como información elemental. Porque es este nuevo creador visual sin técnica formal pero con mucho que decir, lo que hace de la fotografía experimental, la espontánea y amateur toda una tendencia en sí mismo. Un reflexión profunda sobre la naturaleza humana, su necesidad de expresión y lo que parece ser incluso más esencial y evidente: la visión del otro como parte del mundo personal.

¿Pero es realmente una nueva inquietud formal de una cultura sobreestimulada por los medios? Probablemente no: además del nombrado corto de Stan Brakhage, en 1974, el sociólogo estadounidense Richard Sennett insistía en conceptos sobre la privacidad y la intimidad que actualmente nos parecerían muy conocido. En su obra la “tiranía de la intimidad” Sennet indaga en la necesidad cultural del hombre de mostrarse como una suma de obsesiones que se superponen para crear un nuevo discurso, distorsionado y contaminado por la necesidad de mirar la vida del otro desde un plano casi analítico. En otras palabras, se asume que esa coyuntura del ojo público, del observador omnisciente, del medio que cuenta, es parte de alguna oscura necesidad del espíritu cultural de contemplarse, en un ególatra regocijo, como parte de la historia que se construye. ¿Y que otro lenguaje puede brindar mayor sentido a esa búsqueda inagotable de significado que la fotografía? Una imagen que define, que capta e incluso, invade, como documento visual del futuro.
www.aglaiaberlutti.com

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#TuEnergía | Fotografía Consciente.

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“Fotografiar es alinear la mente, el ojo y el corazón”
Cartier Bresson.

Cuando elegimos hacer fotografía sabemos que la mejor herramienta que se puede tener es la habilidad de captar la magia de lo que sucede a cada instante a nuestro alrededor; estar permanente enfocado en el presente, lo que está sucediendo ahora mismo. Aquella sonrisa espontánea, la belleza de una mirada, la puesta de sol que se escurre en el horizonte y se transforma en el ayer que no se repetirá o la evidencia que sirve para perpetuar una denuncia, un grito.

Muchas personas tienen el hábito de vivir entre la amargura y la nostalgia de un pasado que ya no existe y la ansiedad de un futuro que nunca llega, esta actitud roba vida a su presente, le quita vida a lo que le sucede aquí y ahora. Por otra parte, esta costumbre permanente de colocar nuestra atención en aquellas cosas que nos producen malestar y ansiedad solo nos traen de vuelta más experiencias desagradables. Diferentes corrientes espirituales y estilos de vida basan sus principios en tratar de generar bienestar a través del poder del pensamiento, miles de teorías y libros podrían resumirse en esta sencilla frase: “Aquello en lo que mantienes centrada tu atención y pensamiento es lo que crece en tu vida”. De esta manera es imposible comenzar a construir una vida repleta de plenitud y abundancia si nos aferramos a situaciones de crítica, resentimientos, escasez, frustración, ira, aburrimiento, preocupación, ansiedad, culpa, miedo, etc.

La fotografía al igual que cualquier práctica de meditación o mindfulness nos invita a ejercitar nuestra capacidad de estar presentes y conscientes en cada momento. Al fotografiar, pensamientos, sentimientos y creatividad se hacen presentes; se alinean para registrar ese momento que esta por esfumarse, pero que queda inmortalizado a través del click del obturador. A medida que profundizamos en la fotografía es sumamente importante estar atentos a lo que percibimos a través de nuestros sentidos, y como eso nos hace sentir, ¿Cuáles son las emociones que afloran en nosotros? ¿Cómo me siento?, estar concientes de lo que sentimos, de los pensamientos que se generan, reconocer nuestro estado interior. Si uno de estos aspectos se encuentra fuera de balance no fluiremos con el momento, no estaremos presentes, nos perderemos de vivir esos instantes que forman parte de nuestra vida, moriremos sin saberlo. Simplemente desperdiciamos el momento de hacer nuestro registro fotográfico.

Si trasladamos esta capacidad de fotografiar de manera consciente a la rutina diaria, pronto estaremos viviendo una vida mas real, mas sentida; cada palabra, cada gesto se tornará en un tesoro que servirá para construir mi experiencia hoy, aquí y ahora, aprenderemos vivir cualquier situación que se presente con amor y compasión, aprenderemos a escuchar nuestro cuerpo para hacernos amigos de nosotros mismos, por lo tanto seremos mas empáticos con las personas que nos rodean. Estaremos recorriendo el camino de nuestra vida con el corazón abierto y la mente despierta. Aunque no tengamos una cámara para registrar cada instante, nuestra vida se llenará de colores más brillantes, sentimientos más intensos y enfocaremos nuestra creatividad para manifestar lo que deseamos.

Solo queda asumir nuestro poder y comenzar a crear lo que queremos con consciencia; sin embargo, si te sientes disperso o fuera de foco, puedes hacer que tu práctica fotográfica consciente se convierta en una meditación para ejercitar el estar aquí y ahora; siguiendo los siguientes pasos:

Trate tu mente al presente: observa tus pensamientos, no pienses en las cosas que pasaron, pensar en lo que fue es inútil, no pienses en el futuro, eso solo te genera ansiedad y preocupación. Si tu mente divaga a través del tiempo trata de traerla al presente estando atento a los sonidos que hay a tu alrededor.

No te castigues o critiques si al principio la mente insiste en traer pensamientos distintos a lo que esta sucediendo en el aquí y ahora, ten paciencia y se bondadoso contigo mismo. Sigue insistiendo hasta que logres traer tu atención al presente.

Reconoce tus sentimientos: Alo largo de la practica identifica cuales son los sentimientos de que afloran, ubica que parte de cuerpo se manifiestan, si son agradables o de malestar, escucha a tu cuerpo y sus emociones sin juzgar, déjalo fluir. Si logras identificar dolencias físicas o incomodidad continua con el siguiente paso.

Exprésate a través de tu creatividad: Al identificar tus sentimientos y emociones trata de darles voz a través de la expresión fotográfica. Si lograste identificar algo perturbador, trata de darle forma con las imágenes, recrea esa dolencia, sensación o emoción con imágenes que permitan expresar lo que sientes. Es importante que a medida que vayas dándole forma a lo que sientes identifiques si ocurre algún cambio en ti, por ejemplo: puede ser que lo que inicialmente identificaste como un dolor de espalda se convierta en una incomodidad en el cuello o la garganta, puede que tus emociones cambien de frustración a rabia, etc… Esto simplemente es que tu cuerpo esta manifestándose y seria muy provechoso escuchar, sentir y tratar de seguir dejándole expresarse. Tal vez esta práctica sencilla se vuelva una terapia muy productiva e intima en la que tu mismo logras liberar emociones reprimidas y dolencias escondidas.

La sociedad se ha empeñado en darnos la pauta sobre cómo y qué debemos sentir, estas creencias limitantes solo sirven para silenciar nuestra verdadera voz y sobre todo para destruir nuestra capacidad de crear una vida plena, saludable y productiva. Olvídate del pasado, pues ya no existe, suelta lo que sucederá ya que esto es algo completamente incierto. Solo vive tu presente plenamente y con consciencia.

@reikienelparque

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#UnCuartoParaL@sTres | Deja vú

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Tenía unas cuantas horas esperando. Ya estaba acostumbrado a que el destino hiciera de las suyas para dejarle varado en aquel lugar remoto del mundo, lo cual siempre le resultaba desgastante y desalentador.

Durante la espera, acostumbraba hacer alguna cosa que lo mantuviera distraído. Nunca le gustó tomar fotos en los aeropuertos porque muchos le parecían retratos lúgubres de personas que iban y venían; sin embargo, le gustaba hacer de la ilusión una realidad y por eso se divertía imaginando historias en cada personaje que se le iba cruzando por el camino.

En cada pasillo todas las miradas se hacían cómplices; le miraban con ojos acuciosos mientras perseguía a las siluetas que pasaban, unas más rápido que otras. Mira con malestar a la señora con el sombrero en el café, al mismo tiempo que nota que la rubia de la esquina le observaba; desvió su mirada hacia aquella pareja que no dejaba de besarse, y se tropezó con un pequeño que le halaba la correa de la cámara. Ese escenario bien podría servir para una buena película dramática, en la que el protagonista entraba en un laberinto del cual no podía escapar.

Imágenes iban y venían cuando, sin querer, la vio: no sabía quién era, ni de dónde venía; solo sabía que la conocía. ¿Cuándo? ¿Dónde? Quizás en aquel café cerca del Río Arno, o en alguna calle de Brujas. Su rostro le parecía tan perfectamente familiar que sintió el deseo de acercarse a saludar, a preguntarle por su vida, su familia, su motivo de visita. Los latidos de su corazón le pedían clemencia mientras buscaba la manera de decidir si tomaba la foto o corría a abrazarla.

Pensó en si le recordaba a alguna de las mujeres que había fotografiado, a las que había amado u olvidado. Y recordó que, sí que había olvidado…Concluyó que tenía mucho tiempo viviendo su vida a través de otros, en paisajes, lugares, retratos, escenas… ¡qué frustración no poder ubicar a esta chica en tiempo y espacio!, ¿era producto de su imaginación pensar que la conocía?

Miraba una y otra vez las fotos de su cámara en señal de alguna pista. De repente, de pie ante él, se encontraba la chica de ojos claros y cabello oscuro. No tuvo tiempo de seguir revisando cuando, inesperadamente, se abalanzó sobre él y lo estrechó en un fuerte abrazo.

– Hola, esperaba por ti. Dijo ella

Los pensamientos atormentaron su cabeza, pero ninguno le parecía real. Comenzó a recordar que muchas cosas se le habían olvidado, que no sabía dónde estaba, ni la hora ni el lugar; al saber quién era ella, se dio cuenta de que ya no sabía quién era él.

– Hola. Yo también.

Todavía sigue esperando, en algún lugar de su mente, salir del laberinto que lo confinó a olvidar. A veces recuerda y usa las fotos que ha tomado para armar el rompecabezas de su vida pasada. A veces cree verla en la calle, en el puente o en aquel café. Sus ojos claros y el cabello oscuro se desdibujan en la niebla de sus pensamientos y aparecen de repente; todavía sigue esperando que ella lo venga a buscar.
yosselyn@gmail.com
@yosselynn

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#ZoomInstantaneo | Hawai: Un Paraiso Natural

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Durante el invierno todos soñamos, como dice la canción de los Amigos Invisibles, con una Playa Azul. Que mejor destino que Hawai para hacer ese sueño realidad. Hawai es un verdadero paraíso natural, formado por varias islas, dentro de las cuales las mas visitadas son Kauai, O’ahu, Molokai, Maui y Hawai o la Gran Isla como es conocida. En estas hay lindas playas con aguas cristalinas y volcanes. El ambiente esta profundamente influenciado por la cultura Japonesa y Norteamericana, haciéndolo aun mas interesante. Había momentos en que sentía que estaba en Japón por su gastronomía y su gente.

Mi viaje fue a Honolulu, específicamente a Waikiki, porque quería mezclar descanso con un poco de acción y turismo. Waikiki tiene un costa maravillosa con aguas cristalinas, arena blanquita y un área de surf, escenario ideal para unas buenas fotos. Si se levantan temprano, tipo 7:00 am caminen la playa de Waikiki de punta a punta, disfrutaran de colores hermosos y de los surfistas que se levantan temprano a balancearse sobre las olas. Si quieren experimentar un poco de Surf o bodysurfing y no tienen experiencia pueden encontrar personas que les pueden enseñar como manejarte con la tabla de surf.

Parte importante del viaje es la gastronomía, si quieren algo típico del lugar pueden ir a Duke’s Waikiki, denominado así por el legendario surfista Duke Kahanamoku conocido como el padre del surfing. En Duke’s les recomiendo el pescado fresco en salsa tropical, simplemente delicioso. Si van de paseo por la Costa Norte van a encontrar camiones de comida o “food trucks” que venden comida de mar. Mi favorito es Zane (66-139 Achiu Ln Haleiwa, HI 96712), pr Ramen Japones no dejen de visitar Ramen Nakamura (ubicado en 2141 Kalakaua Ave .Honolulu, HI).

Si están interesados en la historia y en la Segunda Guerra Mundial una parada que deben hacer es en Pearl Harbor y el USS Arizona Memorial. Para evitar perder tiempo en colas, les recomiendo reservar en linea la entrada por anticipado, así podrás disfrutar mas tiempo de tu viaje.

http://www.recreation.gov/tourSearchResult.do?contractCode=NRSO&parkId=72369

Por las noches hay bastante actividad en Waikiki, si caminan por la calle principal encontraran parte del comercio y restaurantes de la zona. En esas caminatas nocturnas me encontré con la galería de un maravilloso fotógrafo Peter Lik, cuyas fotografías parecen que tienen vida propia. Si admiran la fotografía de paisajes este es un buen sitio para visitar, la atención es muy buena (226 lewes street, L118. Honolulu, Hawaii 96815).

Hawai es un lugar perfecto para fotógrafos. Les dejo algunas fotos de mi viaje. Hasta la próxima y buen viaje.

@ZoomInstantaneo

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#Mundo2.0 | Restaurantes e Instagram, lo que necesita saber

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mundo20Enero2013

Instagram es la red social con la expansión más rápida de toda la historia. Tardó menos de dos años en conseguir 100 millones de usuarios, cuando Facebook tardó 4, Twitter 5, LinkedIn 8… La app en sí, empezó siendo muy sencilla y reservada a los usuarios de iPhone.
Desde el año pasado cuenta con la posibilidad de publicar videos, el vídeo es probablemente el formato que más se usará en las apps en los años que vienen y el que más facilita los formatos de publicidad. Poner un anuncio delante de una foto es complicado. Ponerlo delante de un vídeo es más aceptado y cómodo para los usuarios. Esta es mi opinión.

A mí personalmente me gusta el formato empleado para los videos (formato corto, que además puede ser grabado en el celular y subido posteriormente a la app). Abre una infinidad de posibilidades a nivel creativo, pero también informativo o de marketing.

Instagram cuenta con más de 40 millones de fotos por día; 8500 fotos con un “me gusta” y 1.000 comentarios por segundo. En total, más de 4 mil millones de fotos han sido compartidas en Instagram desde sus inicios. Claramente aquí es donde está la acción en términos de intercambio de fotos sociales – pero ¿significa eso que su restaurant debe gastar valiosos recursos en esta red social? La respuesta es ” Sí”.

Hay 2 componentes de participación para sus clientes en Instagram, una es a través de sus propias cuentas y la otra a través de la cuenta del restaurant. Ambas tienen un potencial enorme para captar nuevos clientes y ampliar el alcance del restaurant de forma viral en la comunidad.

Cada día mas y más personas se sienten motivadas en compartir sus experiencias gastronómicas, muchas personas no pueden tocar sus platos de comida hasta que no sacan una buena fotografía del mismo, es un fenómeno que es ahora parte de la cultura.

Hay muchas formas para que puedas alentar a tus clientes a compartir las fotos de su experiencia en el restaurant con sus amigos o comunidad. Una de ellas es realmente muy simple, se puede hacer una búsqueda regular de su hashtag en Instagram y luego publicar las mejores fotos de sus clientes en las distintas redes sociales. Otra buena idea es entrenar al personal del restaurant de manera que cuando un cliente le pide a un empleado que le tome una foto este le informe que si al publicarla en Instagram usa el hashtag del restaurant, este la publicara o compartirá en su cuenta oficial.

La Fotografía de alimentos es ahora una parte fundamental en el día a día de un restaurante, Instagram se ha convertido en el líder indiscutible en cómo la gente comparte fotos de sus experiencias gastronómicas. Como todas las herramientas de marketing social, es mucho mejor para salir delante de la tendencia y controlar a dónde va en vez de jugar a ponerse al día. Instagram es una ola que no querrá perderse dentro de los esfuerzos de marketing de su restaurant.

La fotografía en Instagram es una excusa. Una excusa para descubrir, conocer a otra gente, relacionarse, hacer nuevos amigos y clientes.

@co_cinero