#Editorial | Febrero 2.014

(Leer Edición Febrero 2.014)

La Venezuela absurda…

Cientos de mails y mensajes en diversas plataformas reposan en mis buzones esperando a ser respondidos, amigos, conocidos, familiares y seguidores hacen todos la misma pregunta: ¿ Qué pasa en Venezuela ?.

Explicárselo a un Venezolano ya resulta complejo, ¿ a un extranjero ?, imposible…

Somos el único país donde “Escuálido” es sinónimo de emprendedor, empresario exitoso, adinerado; cuando dividimos algo a mitades existe una “mitad mayoritaria”; los pájaros hablan; según algunos “Jesús multiplicó Penes” y la PAZ lleva consigo el hecho de inundar las calles con “Gas del bueno”.

Esta edición condensa la visión de fotógrafos venezolanos y los testimonios de los protagonistas propiamente dichos; para todos los efectos, tratamos de condensar la esencia de lo que sucede, más allá de las lacrimógenas, las cifras y la violencia, pues sencillamente los números varían día a día en un escenario donde al parecer los grandes protagonistas son la represión y el descontrol.

Desde todo punto de vista rechazamos la violencia, más allá del cliché y del famoso “venga de donde venga”.

Esperamos que estas páginas puedan ayudarles a hacerse una mejor idea de lo que aquí esta sucediendo

Ricardo Arispe.

DeTodoUnFoco_Febrero2014

 

#ArteXArte | La fotografía en nuestra vida.

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La Cámara fotográfica es ese antifaz que usamos los fotógrafos para guardar información de memorias que a veces efímeras se transforman en perdurables e inagotables referencias de un acontecimiento, evento o simplemente un momento fugaz que quisimos revelar. No importa que tipo de cámara tengamos ni la cantidad de equipos con los que contemos para hacer una fotografía, lo que si importa es  que a través de esa apertura dejamos entrar lo que nuestra mirada y conciencia decida, lo que comuniquemos por medio de ella es una acumulación de habilidades técnicas y creativas que nos permiten armar la composición que queremos dejar ver.

Es por ello que aunque estemos varias personas retratando un mismo objeto o situación, la imagen que obtenemos va a tener variaciones,  de espacio, de iluminación, temperatura de color, enfoque, etc, incluso en la manera en que nos emocione se va a ver un cambio de la perspectiva de la imagen y justo esto es lo mágico y valioso que tiene la fotografía como medio de expresión artística o documental.

La fotografía con el paso de los años se ha hecho cada vez mas popular, todos en algún momento de nuestra vida hemos sido fotógrafos, se ha vuelto una especie de moda accesible para muchos. Para mi cada foto, incluso las tomadas por un equipo no profesional tiene un valor que solo puede ser calculado por la persona que quiso mantener ese momento fotografiado congelado en el tiempo.

Las fotos nos permiten volver a lo que una vez vivimos, nos recuerda un pasado que miramos a través de los años con ojos diferentes, porque las experiencias que acumulamos con el paso de los años nos dan otra forma de ver lo que un día vimos, nos hace reconocernos y mostrarnos, nos hace caminar queriendo ir capturándonos en memorias.

La fotografía se seguirá manteniendo activa e irremplazable mientras siga tocando nuestras emociones.
Instagram: @SparkstoRemember

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#UnCuartoParaL@sTres | Autorretrato

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Después de tener toda la vida contando la historia de otros, siento que es momento de contar la mía. Muchas personas han pasado por esta sala; niños desesperados por atención, damas que quieren ocultar más de lo que desean mostrar; hombres obligados a sonreír; familias que se quieren sostener un recuerdo. Toda una pantomima de lo que queremos y no podemos ser.

Todo lo que tengo ahora es un álbum del aquí y el ahora, de lo que, paradójicamente, he podido pero no he querido ser. Cada día es un cambio de iluminación, de decoración, un inicio y un comienzo constante para mí. ¿Has pensando alguna vez que el cambio también puede volverse rutinario, monótono? ¿Que a veces estás cansado de cambiar, porque te acostumbras a olvidar, y quieres ser solo un momento capturado en el tiempo? Suena contradictorio, pero, ¿quién no es inconforme e indeciso en esta vida? ¿Acaso alguien no te ha pedido tomar una y otra vez la misma imagen, o simplemente tú mismo has decidido apretar el botón de tu cámara una vez más solo por si acaso?

Quizás al final mi historia sea como la tuya. Es un ir y venir de imágenes que pasan todo el tiempo por tu lente y por tu cabeza y que definen el mundo en el que vives. Puede ser un mundo en guerra, un mundo frívolo y banal, un mundo convulsionado, un mundo pacífico. Es un mundo en el que no sabes cuál es tu misión, en el que tratas de ser alguien, tratas de olvidar, tratas de aferrarte a lo que no puede ser. Y te ves a ti mismo, fotografiando al cadáver en la calle, a la modelo recién operada, al niño buscando pan, al anciano mirando al cielo. Para no vivir en tus recuerdos inventas un mundo a partir de los que robas del resto, y no reparas en construir los tuyos.

Por eso estoy acá, sentado en esta sala, colocando el temporizador y todos los que han pasado por aquí cobran vida delante de mí, y me permito recordar cada detalle de su visita. Es ya un poco tarde para mí, pero pienso en cómo lograr sostener mis recuerdos, los de aquellos que amé, amo y amaré. Tengo un álbum del aquí y el ahora que busco llenar desesperadamente para ganarle a mi mente este juego de las escondidas en el que me metió.

Es una carrera contra el tiempo. Click, tic, click, tac, click, tic, click, tac. Continúa el desfile de rostros, momentos, paisajes, objetos, que a ratos se difuminan; me obsesiono por capturar todos los que puedo porque ya no sé cómo ganar este juego de las escondidas, en cómo no desvanecerme en la luz y el papel. De contar la historia de otros, pasé a no tener cómo contar la mía.

Quedan unos 20 segundos para que el obturador se active, y la vida me pasa como en las películas. Podrías pensar que estoy muriendo pero en realidad soy un rebelde de los cambios, de aquellos que llegaron a tu vida sin tocar a la puerta, de las cosas que no pudiste ni podrás revertir, de lo que no veías venir. Es una paradoja que alguien que vivía haciendo recuerdos para los demás, pierda ahora el suyo, y por eso busco cerrar mi álbum del aquí y el ahora con lo único que todavía no he dejado de reconocer: YO.

Click, tic, click, tac, click, tic, click, tac. El de la foto parece haber tenido una vida plena, un puñado de experiencias y una historia que contar. Luce perdido, pero aún así, parece haberse encontrado a sí mismo antes de dejarse ir. Ese de la foto se parece un poco a mí.

@yosselynn

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#ZoomInstantaneo | Arte: Belleza+Realidad

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Cuando viajo en mi itinerario siempre esta presente un museo de la ciudad. Generalmente me inclino por el arte contemporáneo o por galerías de fotografía. Ambos son medios de expresar belleza al tiempo que también capturan realidades sociales crudas e inconvenientes.

En Octubre del año pasado fui a ver la instalación del artista chino Ai Weiwei. Un artista polifacético que enfrenta los temas políticos y sociales con arte. Para ser sincera no tenia idea quien era, pero había una larga fila para adquirir el ticket de entrada en el AGO de Toronto y me genero curiosidad. Así que intente varios días hasta que finalmente logre obtener mi entrada para la exposición titulada “According to What?” o “Acerca de que?”.

Era una exposición multi-medios que incluía fotografía, escultura, instalaciones a gran escala, audio y video. Su obra es considerada como una forma de activismo social y político que no le agrada al régimen comunista chino ni a los gobiernos tiránicos, como el de Corea del Norte entre otros.

Su arte también es provocativo porque ataca la complejidad de la sociedad en la que vivimos hoy en día, toca temas como la libertad de expresión, los derechos individuales y humanos, que no solo están coartados en países como China, Corea del Norte y Rusia, sino también en otros países que disfrazan sus gobiernos bajo el manto de la democracia, cuando en realidad son tiránicos.

Ai Weiwei ha sido perseguido, amedrentado y golpeado por expresar sus ideas en el arte. En este momento se encuentra bajo arresto domiciliario y vigilado las 24 horas por el gobierno comunista chino. Tiene prohibido salir de su país y le han confiscado su pasaporte.

La obra que mas me impacto fue una instalación de miles de cabillas rescatadas de edificios escolares destruidos durante el terremoto de Sichuan del 2008. Mas de 5000 niños murieron debido a la falta de control de calidad y habitabilidad de las construcciones. Cientos, si no miles, de edificios colapsaron. Ai Weiwei y su equipo se tomaron el trabajo de recolectar las barras de cabilla que quedaron de los escombros de los edificios de cinco escuelas. Las enderezaron para armar la obra como una forma de protesta contra la perdida de vidas inocentes sacrificadas a cambio de permisos de construcción falsos, corruptos y pagados con sobornos. Lo que mas molesto al gobierno Chino fue que el artista se dio a la tarea de recolectar el nombre de cada uno de los niños fallecidos en esta tragedia.

Esta exposición fue una representación de lo que viven personas valientes por expresar sus ideas en contra de gobiernos opresores.

Les dejo una serie de fotos de la exposición, y también la siguiente reflexión: el arte es una manera de comunicar la belleza pero también la realidad del mundo en el que vivimos. En la fotografía tenemos un arma importante la comunicación de realidades.

@zoominstantaneo

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#NoPaseCalleCiega | “La riqueza verdadera de un pueblo, es el cerebro de su gente”

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“Caballo viejo no puede perder la flor que le dan,
porque después de esta vida no hay otra oportunidad”
Simón Díaz. QEPD

“La riqueza verdadera de un pueblo,
es el cerebro de su gente”

Laureano Márquez.

Desde hace días, quizá semanas, el venezolano ha comenzado un proceso similar a la desestalinización, respetando las diferencias en tiempo y espacio. Tratando de comprender un régimen que ha fallado luego de quince años de gestión. El estado de penuria cotidiano en el que hemos llegado a sobrevivir los venezolanos (inseguridad, desabastecimiento, inflación, pobreza, corrupción y la lista sigue). Aunado a esto ha ayudado, luego de una revisión interna, el trabajo de convencimiento de los lideres opositores, como: Capriles, López, Machado, sin dejar a un lado el Movimiento Estudiantil, entre otros. Es por ello que comienza un movimiento ciudadano en la calle, de características propias, atípicas y particulares.

El 12 de febrero de 2014 ha sido #El Inicio (no soy partidario de tildarlo #La Salida) de una lucha, que es menester comprender, tomando en cuenta que no será a corto plazo, y mucho menos termina al conseguirse los objetivos, parcialmente claros, enmarcados por las protestas.

La lucha es y debe seguir siendo en la calle, no está de más resaltar que de manera pacífica y organizada (como los líderes estudiantiles han enfatizado), para empezar a abrir puertas que nos lleven al cambio que necesitamos (dese cuenta amigo lector que al día de hoy, más que un deseo, es una necesidad). Ahora bien, esta lucha tiene que tocar dos factores sumamente importantes y que la historia demuestra que son vitales para un cambio: educación e inclusión. Aunque sea cuesta arriba esta tarea, seamos sinceros: nadie dijo que será fácil, mas valdrá el esfuerzo.

La primera, que empieza en la casa, pasando por el aula, moldeando valores y principios que se manifiestan en la calle, requiere de mayor inversión en tiempo y dinero, teniendo en cuenta que se ha descuidado por completo en quince (quizá más) años de revolución. En estos días podía verse una consigna, en pancartas y en la red social twitter, que captó mi atención: “Cuando se lee poco, se dispara mucho”, planteamiento que se amolda a la perfección con la situación que vivimos actualmente.

Estamos inmersos en un sistema que constitucionalmente promueve la educación como un pilar fundamental de la vida en sociedad, pero que sin embargo no se manifiesta en lo absoluto en la realidad, para nadie es un secreto que el presupuesto destinado al Ministerio de Educación es considerablemente inferior al equivalente al Ministerio de la Defensa. Sin tomar en cuenta que los sistemas más exitosos del mundo, lamentablemente para algunos, como Estados Unidos (“el imperio”) giran en torno a la eficiencia de su sistema educativo. O es que no nos hemos puesto a pensar, que si tan solo estuviésemos mejor formados sobre la historia de Latinoamérica, comprenderíamos que este régimen ha empezado a reprimir y desaparecer ciudadanos como en la época de Pinochet en Chile (hace más de tres décadas). O, sin ir muy lejos, los cuerpos de protección de la nación torturan a sus ciudadanos, al mejor estilo de Pérez Jiménez en la década de los cincuenta en nuestra Venezuela; no hay duda que al menos una historia habremos escuchado en algún domingo familiar en la voz de nuestros abuelos o quizá padres, dependiendo del caso.Pues sí, “la historia se repite”, dirán algunos, aun cuando no debe ser la máxima, y mucho menos repetir los aspectos negativos, de ellos hay que aprender y mejorar a través del sistema educativo.

Luego, inclusión, palabra que ha salido de la boca de muchos (¿o pocos?) personajes sensatos en estos días. La tarea en este campo va de la mano con la anterior, y aunque tampoco se consigue de un día para otro, es más eficaz, de ella depende el triunfo de la lucha que se ha desatado en las calles venezolanas. Es el momento de entender en la historia de Venezuela, ya que no es algo de la quinta república (ha existido desde bastante tiempo atrás), que todos los nacidos en el territorio venezolano somos iguales e hijos de una misma madre patria.

Acabar con adjetivos peyorativos que afianzan la polarización es menester (escuálido, majunche, fascista, chavista, tierruo, marginal, entre otros), “la forma de acabar con la discriminación, es dejando de discriminar”. Se ha sembrado resentimiento de parte y parte en nuestro pueblo, y es cercenando que el gobierno consigue mantenerse en el poder. Entendamos que la lucha es de todos por un mejor país, no de partidos políticos, ideales o clases. Inclusión para acabar con las injusticias que nos han llevado a la actual división, para recuperar la democracia, que su raison d’être justamente es balancear las desigualdades de una nación, mediante la voz de su pueblo (hoy en día censurada). Cuando logremos la unión con el que piensa distinto, mediante la tolerancia y la paz, lograremos esa inmensa mayoría abrumadora que abrirá las puertas a un cambio para Venezuela, y recuperaremos nuestra democracia. Recordar que no se hace referencia a mayorías electorales, sino a una mayoría de venezolanos comprometidos con y por el país.

Sabemos que no será fácil, apenas es el inicio, y el camino es largo. Pero la lucha sigue, es por TODOS los venezolanos y ni uno puede claudicar. Recuerda: “el que se cansa, pierde”.

P.D.: Me siento egoísta al no poder estar contigo, hermano y hermana, pero desde donde me encuentro aporto mi grano de arena en la medida que mis posibilidades me lo permiten, no estar contigo en estos momentos me quita el sueño; Venezuela, me dueles…

José Manuel Rebolledo Velasco

Venezolano, 20 años. Estudiante de Ciencias Políticas y Administración de Empresas. Northeastern University, Boston. Atleta, Lector, Lider Estudiantil y Político en formación. Amante de Dios, mis padres, mi país, la fiesta, el arte, la lectura, etc. En fin, Amante.

@Josem07

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#TestimoniosDeFebrero | Hablan los protagonistas

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#12F Esther sintió algo que nunca había sentido: un tiro

La bala entró y salió por la pierna sin tocar hueso, vena o arteria, aunque muy cerca de la femoral, como todos los cuentos de quienes sobreviven. Una bala aparentemente 9 mm., es decir: un arma corta.

Esther nunca entendió por qué le habían disparado a ella. No vio quién lo hizo ni desde dónde. Lo que sí sintió fue vergüenza. Venezolanos disparando contra venezolanos. No sintió miedo. La ayudaron unas personas de ésas por la que todavía cree en el país. La protegieron en un edificio, la hicieron ver por un médico, la cuidaron y la escoltaron hasta un taxi en la Av. Bolívar.

“¿Cómo le aviso a mi papá?”, se preguntó.

El papá de Esther vive exilado en EE.UU. desde 2003. Hugo Chávez lo despidió por televisión en abril de 2002. Era Gerente de Planificación y Control de Finanzas de PDVSA. El abuelo de Esther fue vigilante de PDVSA en aquel “país bonito, país de las oportunidades”

La casa rosada de Esther está detenida en 2003, Vive sola con su hermana en la calle que hasta hace muy poco era la más peligrosa de Las Palmas. El Volkswagen Gol tiene un caucho espichado, no tiene batería ni retrovisor, lleva un año esperando por un repuesto que probablemente nunca llegará. La otra casa de Esther, la de la infancia, la de la playa, le tocó vaciarla el domingo. La vendieron.

El domingo: desprenderse de los recuerdos. El miércoles: un tiro.

— Morir en una marcha es parte de nuestra realidad, de nuestro día a día. Salir de tu casa y morir es cotidiano. No me voy de Venezuela, aunque tengo todo para hacerlo. Soy ciudadana norteamericana, soy parte del problema y parte de la solución.

— ¿Qué te duele Esther?

— Me duele el miedo que todos tenemos, el miedo que viene desde lo invisible.

Esther demora en llegar hasta abrir la puerta, tanto de bienvenida como de despedida. Cojea. Le duele la pierna. Sabe que la tiene morada pero no le gusta vérsela. Le da grima. “Me preocupa que hoy es el día de los enamorados y que olvidemos lo que debemos hacer”

 

“Mi hijo no quería ser un héroe nacional ni un mártir”. Derek Redman

“Esta mañana lloré temprano, después salí a visitar a mis amigos por Petare, Lebrún y Campo Rico, amigos míos y de Roberto, mi hijo. Algunos no sabían nada. Ellos se arrecharon y me pasaron la arrechera a mí. Y entonces dejé de llorar y, digo, estoy arrecho… ¡a mí no me va parar nadie ahora!”

Dos motorizados con cascos integrales, y a mansalva según los presentes, mataron a Roberto Redman (31) de un disparo directo a la cabeza.

“Mi hijo no quería ser un héroe nacional ni un mártir. Sólo estaba tratando de hacer algo por el país”. Roberto Redman era de poco hablar, mucho Ávila, empleos varios y una única meta: ser piloto. En diciembre recibió la licencia después de tres años de ahorro familiar. Ahora comenzaba la espera de un avión que necesitase un copiloto.

— ¿Sirvió de algo la muerte de Roberto?

— Aparentemente logró unir a una cantidad de gente que era apática en cuanto a lo que hay que hacer para tener una democracia y libertad. Eso espero. Roberto era mi hijo y compañero. Andábamos mucho juntos. Este domingo jugamos cuatro horas bowling, en Mampote.

Los hombres de la familia Redman no lloran mientras velan a los muertos, eso es un hecho comprobable.

 

Czeslaw: “Un guardia nacional me dijo: ‘¡Tú estás listo!’”

— ¡Nombre, cédula y apodo!

— Yo no tengo ningún apodo…

Un guardia nacional habla golpeado, grita, humilla pero no te mira a los ojos.

Al Palacio de Justicia se entra esposado, se bajan dos pisos por las escaleras y ahí comienza la espera de ocho horas en un calabozo de veinte metros. Catorce pasajeros involuntarios y un urinario.

“Desde que soy un niño sueño con trabajar en Cancillería y ahora tengo esta raya en mi acta. El fiscal me dijo que veía muy difícil que me aceptaran, que depende de quién me toque, que si entro “palanqueado” puede ser, pero que vía Recursos Humanos no cree. Eso para mí es devastador, porque entonces tendría que dejar el país para trabajar y ése no es mi objetivo. Yo no me voy de Venezuela.”

Czeslaw*, de 23 años, séptimo semestre de Estudios Internacionales, se comió un temaki roll junto a su novia y dos amigos en el Centro Comercial San Ignacio. Sabía algo de lo que pasaba en la Av. Francisco de Miranda. Caminó dos minutos solo, en línea recta hacia el sur en dirección al metro de Chacao para ir a Chacaíto, tomar un autobús, regresar a casa y terminar un trabajo de la universidad. El cuento del lugar y el momento equivocado.

A las 6:40 pm del miércoles 12 de febrero, y después de socorrer a una conocida por las bombas lacrimógenas, “un guardia nacional me dijo: ¡Tú estás listo!”. Detenido por 48 horas.

“Me acusaron de asociación ilícita para delinquir con otro muchacho que no conozco. Después de esto, veo al gobierno exactamente igual. Desde que entré hasta que salí siento mucha impotencia”.

Sobre una raya azul en el piso y con los brazos por encima de la nuca, mientras esperaba ser llamado para subir al tribunal, Czeslaw vio a cinco compañeros de universidad, vestidos de trabajo y muy sucios. Los habían agarrado en el anden del metro en Parque Carabobo el mismo miércoles. Los sacaron del anden y los acusaron de terrorismo. Uno de ellos, bombero voluntario, mostraba una cara de terror inédita.

*Nombre falso a petición del joven.

 

“Sigo mi lucha. No me voy a dejar detener de nuevo”; Ángel

El celular de Ángel está sin batería y en la fiscalía. Fue lo primero que le quitaron.

El reloj, la correa y los cordones de los zapatos después.

Agachado, esposado y viendo hacia el piso lo trasladaron en una Toyota chasis largo junto a ocho más al CORE 5. También estaban con él en ese traslado alguien que acababa de hacer una compra en Farmatodo y alguien que había llegado de El Tigre el día anterior para hacer una diligencia en Caracas. Todos bajo la misma incertidumbre, todos directo a la incomunicación.

Aunque los guardias nacionales sí les comunicaron durante el trayecto todo lo que les podría pasar. Lo hicieron en voz alta. Muy alta.

Rezó, rezó y rezó.

No suele rezar.

“Padre Nuestro” y “Ave María” en loop.

A Ángel lo detuvieron en Parque Central, lejos de Parque Carabobo, mientras una señora lo insultaba, lo señalaba. El orden real de los acontecimientos es: una señora lo comenzó a insultar y la Guardia Nacional decidió arrestarlo. Ángel dio media vuelta y se entregó.

Le hicieron una foto, con letrero con su nombre, y el cargo: terrorista 0074. También le tomaron las huellas dactilares, las diez.

La única llamada que se permite, se convirtió en cinco llamadas a las once de la noche, siete horas después de la detención.

Papá.
Mamá.
Hermano.
Novia.
Nadie atendió.

— Entonces llamé a casa de mi abuela, 77…

Durmió esposado en el piso y al aire libre. Frío. “Estar esposado es la primera pérdida de libertad. No estás en un calabozo, pero no te puedes mover. Es la primera sensación de cárcel”.

Ángel descubrió que las reglas entre detenidos son mucho más severas que la de la sociedad del otro lado del muro. No se aceptan equivocaciones.

— ¡Diez años en Tocorón te salen a ti! —le aseguran los guardias.

Desde el CORE 5 llevaron a Ángel y al resto de los detenidos a La Dolorita, en Petare. Allí ya había huéspedes previos en la habitación de una sola puerta y una gran pestilencia. Estuvo detenido de miércoles a viernes.

“El sonido de una bala aturde. Las ráfagas aturden. Las ves pegando en las paredes, en las rejas, aturdido pierdes el miedo y avanzas. Miedo da perder la libertad. Y cuando la pierdes la aprecias más. Yo nunca había sentido una emoción así por ver a mi mamá. Nunca. Lloré”.

— ¿Culpable?

— De nada. Sigo mi lucha. No me voy a dejar detener de nuevo.

 

“‘Estoy trabajando, soy prensa’, les dije…”; Gabriel Osorio

Por decisión propia, a los once años Gabriel Osorio quiso ser soldado, ser héroe. Lo inscribieron en un liceo militar en Caricuao.

Nunca aceptó tener las botas limpias, bolsillo derecho del pantalón con pañuelo y cortaúñas, ni trotar al amanecer. Sólo se sintió identificado con la corneta de la banda marcial. Tocaba la diana a las 5:30 am y, mientras el resto cumplía la rutina militar mañanera, dormía un rato más dentro del escaparate.

Cuando terminó el bachillerato estudió Ingeniería Industrial y nunca pudo aprobar Calculo II. Comunicación social, inconclusa. Fue escenógrafo, mecánico, carpintero, herrero y finalmente se convirtió en fotógrafo

Gabriel aclara que no es buen fotógrafo de acción. Es pausado y busca la historia detrás del hecho noticioso. No congela molotovs en el aire. No busca la noticia. Debe llegar antes e irse después, quedarse solo, indagar otras cosas. Eso lo deja vulnerable.

Esa actitud documental es más peligrosa que estar en la mitad del conflicto.

Le han quebrado una costilla en dos oportunidades: esta vez fue en el piso con su cámara, pateado por ocho a la vez mientras tres más hacen cola. Un cuerpo en el piso en posición fetal sólo alcanza para ser pateado por ocho. No caben más. El resto debe esperar y así lo hicieron el miércoles pasado.

El 12 de febrero Gabriel se fue solo, de noche, a cubrir las protestas en Chacao. Fuego, humo, disparos, piedras. Fotografió a unos recién casados que en un convertible pasaban por el medio de las manifestaciones. Ésa era la foto, la historia detrás de la historia. Insistió. Siguió buscando. Algo más podría hacer.

Cuando la brisa se llevó el espeso humo del gas lacrimógeno, en la calle Sucre aparecieron Guardias Nacionales que le dispararon y lo apuntaron con una 9 mm.

— ¿Qué haces tú aquí?

— Estoy trabajando, soy prensa.

Querían la cámara. No la tarjeta. No las fotos.

Golpeado con pistola en la cabeza, disparado con perdigones, arrastrado, pateado y asfixiado logró correr con su cámara y desplomarse en una calle ciega. Estudiantes lo levantaron y lo protegieron en un edificio de nombre “Venezuela”.

— ¿Qué te duele, Gabriel?

— No hay diferencia entre lo que me duele a mí y lo que a ti te duele. Somos lo mismo. Somos igual de venezolanos tú y yo.

 

“Volvería a hacerlo, pero con chaleco antibalas”; Fabián Schwaiger

Fabián va a vivir con tres perdigones en el cuerpo, uno muy cerca de la columna. Sacarlo implica un riesgo mayor. Su ropa en total tiene siete perforaciones. A quemarropa. Por la espalda.

Después de ver cómo la Guardia Nacional agarró a dos fotógrafos, no quiso ser el tercero. Bajó su cámara y corrió. Sintió el calor del disparo en el cuerpo.

Su bisabuelo, en Hungría, fue fotógrafo. Su abuelo, quien vino a Venezuela huyendo de los nazis primero y del comunismo después, fue fotógrafo personal de Marcos Pérez Jiménez en los años cincuenta. Su padre hizo fotografía aérea para el extinto Ministerio de Agricultura y Cría.

Fabián no es fotógrafo. Aunque hace y sabe cómo hacer muy bien todo lo relativo a la fotografía de conflicto, sólo intenta tener un registro de lo que pasa en el país.

“¡Entreguénlo, entreguénlo!”, gritaba la Guardia Nacional a los vecinos que lo socorrieron mientras manchaba de sangre toda la entradade un edificio de Chacao.

Nunca exigieron las fotos, lo querían a él.

Los vecinos hicieron resistencia, no lo entregaron. Gasa y alcohol.

Ese mismo miércoles, el 12 de febrero pero durante el día, estuvo en Parque Carabobo. Fotografió los candelazos de las escopetas, las ráfagas de armas automáticas, el momento en que sacaron el cuerpo de Bassil. Fotografió el horror que se vivió.

Cuando gritaron que dispararan contra el de suéter gris, su suéter gris, decidió irse. No tiene muchos amigos en Facebook, lugar donde publicó sus imágenes. Siente la responsabilidad de que sus fotos lleguen a un lugar donde sirvan como prueba de lo vivido.

Fabián llegó herido a Salud Chacao, manejando su propia moto. Una vez curado se permitió desmayar.

— ¿Lo volverías a hacer, Fabián?

— Sí, pero con chaleco antibalas.

La cuenta de los exámenes clínicos pasó de Bs. 20.000

Fabián no tiene seguro médico.

 

“‘¡No mereces estar aquí!’, me dijeron…”; María Gabriela

Con un papelón con limón, el miércoles 19 de febrero María Gabriela decidió cruzar la plaza Diego Ibarra. No lo logró.

Después de cuatro años yendo en metro al Ministerio Público, María Gabriela conoce muy bien las quincallas chinas del centro de Caracas. Sabe dónde comer golfeados, cuál es la mejor chicha y es amiga del portero de la Inspectoría del trabajo. Antes de ser estudiante de Derecho no había puesto un pie en la zona, le tenía miedo.

Ahora el centro de Caracas lo siente como patio de casa. De hecho, el centro de Caracas ha servido de puesta en escena para que muchos la piropeen por sus ojos claros: “Angelito ¿te caíste del cielo?”; “¿Te diste duro cuando te caíste, mi amor?”; “Esos ojitos bellos que tú tienes”.

María Gabriela mide un metro cincuenta y tres y pesa cuarenta y ocho kilos.

Veinte hombres la rodearon sin amabilidad y con disciplina. La humillación verbal fue un patrón cumplido a cabalidad. Empujones. Sensación de muñeco, de juguete, de ser el payaso del circo. Esta vez no hubo piropos.

− ¡Eres una sifrina de mierda!

Y entonces el mundo se reduce a eso. Resulta que los genes del abuelo alemán que llega huyendo de la Segunda Guerra Mundial son la clave para el prejuicio. Sus ojos verdes no entienden al pueblo ni al barrio, le aseguraron.

− ¡Soy tan venezolana como tú y el centro de Caracas nos pertenece a todos!

− ¡No, tú no perteneces! ¡Vete, que no mereces estar aquí!

Y los empujones aumentaron.

La Guardia Nacional observó todo desde el otro lado de la calle. Sólo contempló. No actuó. María Gabriela, por su parte, sintió que ese día perdió el centro de Caracas. Perdió el papelón con limón. Perdió la sentencia. No tuvo la última palabra. Ganó el miedo.

 

“Mi morral tiene agua, vinagre, trapo, Maalox…”; José Villegas

“Te cuesta respirar, te pica la piel, sientes ganas muy fuertes de vomitar, ceguera y mucho ardor en la cara. Desde el sábado estoy usando máscara”.

El miércoles 12 de febrero José no fue a la marcha, no sintió el llamado. Asistió en horario habitual a sus clases de Macroeconomía y Matemáticas. Pero en la noche todo cambió. “Enterarme por redes sociales de que otros estudiantes ponían el pecho por mí y por todos los venezolanos me hizo salir, incorporarme, dar la cara”.

Desde entonces lleva una semana asistiendo a las protestas. No ha vuelto a clases. Ha dormido poco y comido peor. Aún así, no está cansado. ”Mi morral tiene agua, vinagre, trapo, Maalox. Me siento de la Cruz Roja, mi rol es ayudar”.

José ayuda, socorre, asiste.

“Tengo una responsabilidad con el país. Si no salgo yo que soy joven y tengo la fuerza y la adrenalina, ¿entonces para qué estudiar? Desde que tengo seis años lo único que conozco es este gobierno. No conozco otro, pero sé que esto no es lo correcto”.

En todas las concentraciones la oferta sin demanda es “gas del bueno”. José devuelve las bombas lacrimógenas o las mete en tobos con agua, para neutralizarlas. Aguanta hasta 55 minutos respirando el gas. Después va a la retaguardia.

No sabe si el gas lacrimógeno vencido (abril 2013) que asegura se está usando contra estas protestas le ha causado algún efecto extraordinario. Es una experiencia inédita. No puede comparar.

Ha sido testigo de guardias nacionales con lágrimas en los ojos, oyendo planteamientos de estudiantes, cara a cara. Entiende que reciben órdenes aunque también reconoce que no todos lloran, no importa lo que les digan las pancartas.

Cada vez que sale a marchar se comunica con sus padres en Maturín y Ciudad Bolívar. Avisa. Notifica. Desde el interior del país le ruegan que no vaya.

LACRIMÓGENA. Atención: ES PELIGROSA SU UTILIZACIÓN DESPUÉS DE LA FECHA DE VALIDAD. FAB: ABR/2008. VAL: ABR/2013 [texto tomado del cartucho de la bomba lacrimógena recolectada por José en Chacao el 16 de febrero de 2014].

 

“Yo me voy a mi casa. No estoy protestando” ; Alejandro Herrera

La talla de pantalón de Alejandro es 31, ésa que no se consigue con facilidad. Ésa fue una de las razones para que, cuando el sábado 16 de febrero una paramédico le cortó el pantalón sin ninguna contemplación, le doliera.

Alejandro asegura que el disparo que le dieron en la pierna mientras conducía su moto, a un metro de distancia y con una escopeta de perdigones, fue un accidente.

Los médicos le sacaron más de veinte perdigones y el tapón del cartucho, que también penetró en su pierna.

Diez centímetros de diámetro tiene la herida que le hicieron.

Alejandro cree que si eres un efectivo antimotines de Policía Nacional, tienes tres días sin dormir, estás forrado en un traje pasando calor y recibes instrucciones básicas, no aprecias las consecuencias del uso del arma que te ordenan utilizar y te han lanzando piedras por horas, es posible que cometas un accidente.

Ese accidente.

Cuando se le pregunta cómo se ve dentro cinco años en Venezuela, la respuesta no le gusta. Por esa razón sale a protestar.

“La última vez que manifesté fue en 2007, por la libertad de expresión. Ahora lo hago por mi futuro. Quiero ser independiente, desarrollarme profesionalmente. No quiero vivir casa de mis padres por siempre”.

Alejandro no sabe protestar en moto así que, por precaución, ese sábado decidió marcharse de la Av. Luis Roche, en Altamira. Lo hizo en el sentido menos indicado: vía autopista.

Asegurarle a un oficial armado “Yo me voy a mi casa. No estoy protestando” no fue un salvoconducto.

Recibió el disparo a una distancia inesperada y terminó unos metros más adelante, soltando su moto y buscando el apoyo de otros Policías Nacionales que lo cargaron por las piernas y lo llevaron a los paramédicos.

Existe la posibilidad de que Alejandro pierda parte de la movilidad del tobillo. Sufrió una pérdida de masa muscular que no se recupera: sólo cicatriza. Vienen dos meses de muletas, fisioterapia y reposo. Siente calambres.

La herida pica, arde.

A través de las redes sociales se informa sobre todo lo que está pasando. Trata de no deprimirse.

Alejandro se mantiene en pie, aunque en muletas. Como el país.

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#InspirulinaEnImágenes | Reprimir un derecho es negarlo.

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La violencia es un diablo suelto. Un diablo que se muerde la cola. Gira fuera de control llevándose a todos por delante. Una vez en movimiento es impredecible, insaciable, a veces incontenible. Durante los últimos días los venezolanos han sido víctimas de este trompo peligroso. Como si no fuera suficiente la inseguridad que el año pasado acabó con la vida de casi 25 mil personas, ahora la violencia tomó las calles en uniforme.

¿Quiénes son los violentos en esta historia? Depende quien pregunta. Y quien responda.

El drama de Venezuela no es solo la polarización política. Es la deshumanización. La separación. La división sembrada para alcanzar y mantener el poder. Producto de todo esto alza vuelo una violencia que aparece con distintos rostros. Sin distinguir bandos.

“Los violentos son ellos”, una respuesta que dibuja un círculo para dejar a los otros afuera. Porque adentro estamos nosotros. Los que no sentimos la violencia. Los que no la hemos ejercido nunca.

¿De verdad? Observa lo que sucede a tu alrededor. Lo que dicen. Lo que dices. Lo que corre por las calles.

La violencia es un diablo suelto que sabe esconderse en la mente. Y desde allí secuestra la conciencia.

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El miedo puede ser muy mal consejero. Sobre todo cuando se tiene un arma en las manos. Ese arma puede ser un revolver, una cuenta de Twitter o una posición de poder. Cuando se actúa desde el miedo toda acción se justifica en defensa propia. Eliminar al otro termina justificándose como la única alternativa. El rehén del miedo cree que no hay más remedio.

Desde el miedo toda diferencia luce como una amenaza.

El miedo es muy efectivo para manipular. Al contagiar a las personas con miedo se borra el espacio de la respuesta conciente. Desde allí todo es reacción, defensa, retaliación. Actuando desde el miedo se inhiben los caminos del entendimiento porque es difícil (a veces imposible) entender a quienes piensan distinto. Solo hay oídos para sintonizar con las ideas afines. Toda diferencia de opinión es un ataque.

El miedo enferma. El poder también. Cuando esa enfermedad se hace epidemia vienen las mayores tragedias.

Los derechos son universales o no lo son. Pedir tolerancia y excluir al mismo tiempo es incongruente. Es fácil ver la paja en el ojo ajeno. Lo difícil es observar las incongruencias desde adentro. Cuando pedimos paz pero deseamos guerra vamos por el camino equivocado.

¿Significa esto que debemos evitar el conflicto? No. Rehuirle solo hará que crezca. Pero el conflicto se resuelve desde la paz y la firmeza, que no son excluyentes. Hacerlo desde las balas y el abuso es apagar con gasolina el fuego.

No hay tus muertos y mis muertos. Son de todos. No hay tus derechos y los míos. Son compartidos. No hay mi verdad y tu mentira, ambas se encuentran en algún momento. Y desde allí, reconociendo lo que nos une y honrando las diferencias, es posible desarmar la bomba de tiempo que tiene años haciendo tic-tac.

Quienes ayer pedían justicia social y hoy piden cárcel para quienes desde las calles piden esa justicia están cegados por el poder. Reprimir un derecho es negarlo.

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Actuar desde la No Violencia, liberarse del miedo, reconocer la exclusión de los legítimos derechos a quienes disienten bajo un discurso que dejó de ser inclusivo hace mucho tiempo.

¿Qué más?

Entender que solemos defender posiciones en lugar de intereses. La posición ideológica puede ser distinta en Venezuela, pero el interés común de paz, seguridad y progreso no tiene banderas. Tiene una sola. Y bajo ella cabemos todos.
eli@inspirulina.com

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#ParaReflexionar | La información veraz.

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Estas líneas no buscan ser una crítica, no buscan generar polémica, solo son un llamado de atención a todos ustedes quienes como yo, hoy en día somos los comunicadores y replicadores de los hechos que suceden.

En lo personal trato de publicar en mis redes solo contenido generado directamente por mi persona, si hago un retwit o eco de algo, en lo posible trato de confirmar la fuente o lo hago de fuentes en quien confío plenamente. Les aconsejo hacer lo mismo, muy importante, no pongan ideas ni palabras en la boca de la fuente de la cual están tomando la información.

Esta reflexión viene por un twit del día 27 de Febrero de 2.014, salí a la calle en búsqueda de imágenes como de costumbre y encontré una situación fuera de lo “normal” en el Tunel de la Trinidad, en Caracas; saqué mi móvil, abrí Instagram y publiqué una foto acompañada del siguiente texto: Así está el tunel de la trinidad… 08:00 AM http://instagram.com/p/k625FVECDd/ . Acto seguido, la foto se replica en mis redes y al cabo de unos minutos, comienzo a recibir una lluvia de notificaciones de retwit , @noticias24 había twitteado lo siguiente: #CaracasN24 Reportan Túnel de la Trinidad cerrado por barricada. Tomar previsiones. Foto vía: @rarispe http://ow.ly/i/4Jq1j .

Cómo pueden leer, la palabra “Barricada” jamás fue empleada por mi, mucho menos le “reporté” a @noticias24 nada de los que allí sucedía (usualmente eso se hace haciendo una mención), eso señores, no debe hacerse, pues desconocían totalmente a que se debía que se estuviesen los restos de aquél vehículo calcinado dentro del túnel, peor aún, si lo habían quemado allí o no, si tenía ocupantes al momento del siniestro, si había sido un accidente, etc. Lo más grave, hacen ver que el túnel está “Cerrado”, cosa que no era cierta, pues, ¿ cómo creen que llegué allí para hacer la foto ?.

Cómo respuesta a esto, solo respondí a su Twit con lo siguiente: @noticias24 cerrado parcialmente, ya está abierto un canal…

Informar es mucho más que hacer ruido y generar zozobra “porque sí”, debemos respetar a quienes nos leen; es un acto simple de ética, más aun, en un país que se consume por la carencia de principios y la pérdida del respeto a todo nivel.

Háganse la siguiente pregunta: ¿ Cómo luchar contra algo con lo que no estas de acuerdo utilizando sus propios métodos ?, ¿ estas dispuesto a rebajarte al mismo nivel ?; yo no, no estaríamos haciendo nada…

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#Galería | #ColibríesTucusitosPicaflores

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Venezuela posee 104 especies de Colibríes y Caracas es una de las zonas de Venezuela con el mayor número de ellos 37 en total. ¿ Cómo pasarlos por alto sin fotografiarlos ? y que todos puedan apreciar sus colores y formas sin igual.
“Los Colibríes constituyen, entre las aves, una de las familias más extraordinarias; confinados a las Américas, se encuentran desde Alaska hasta la Tierra del Fuego; la mayoría habitan las regiones tropicales y frecuentan toda clase de hábitats, desde los desiertos y selvas de las tierras bajas hasta las simas heladas de los Andes; es la única ave con plumaje tornasolado; se alimentan principalmente del néctar de las flores ante las que se suspenden batiendo las alas entre 60 y 100 veces por segundo.”
Tomado de “Aves de Venezuela”, William H. Phelps, Jr. y Rodolphe Meyer Dschauens.
Tomás Fernández
Cocinero de profesión, fotógrafo aficionado por el placer del click; sensación sin igual de paralizar el tiempo, el momento; una búsqueda del instante adecuado para disparar contra la imagen y no solo guardarla en la memoria. Me gusta la naturaleza, por eso está tan presente en mis fotos, mi pasión los macros, porque muestran lo imperceptible al ojo, creo que todo tiene su lado fotográfico.
@tomasnomas29
@MeteoOripoto
http://proyectocolibries.blogspot.com/

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#ElOjoQueMira | El álbum fotográfico familiar.

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De la referencia a la visión documental: El álbum fotográfico familiar.

Quizá tengamos una resistencia invencible a creer en el pasado, en la Historia, como no sea en forma de Mito. La Fotografía por primera vez hace cesar tal resistencia: el pasado es desde entonces tan seguro como el presente, lo que se ve en el papel es tan seguro como lo que se toca. Es el advenimiento de la Fotografía y no como se ha dicho el del cine, lo que divide a la historia del mundo.

Roland Barthes, La cámara lúcida.

El primer recuerdo de casi todos los amantes de la fotografía es el álbum familiar. Más aún, es bastante probable que ese interés – curiosidad, pasión – por el mundo de la imagen provenga de un rostro conocido, inmortalizado en luz y sombra. Analizando la premisa, resulta muy intrigante encontrar, que para la fotografía – tal y como lo conocemos en la actualidad – el origen tampoco es muy distinto. Los retratos familiares y sobre todo, esa documentación casual del ámbito familiar permitió a la técnica recién nacida alcanzar un nivel de proyección insospechado. Muy probablemente, la fotografía solo ocupó el lugar que anteriormente tenía la pintura, como parte de esa necesidad histórica de conservar en fresco y óleo la historia familiar. La pintura de los siglos XVII y XVIII usó el retrato como una manera de conservar la historia doméstica y aunque por varios siglos el acceso al arte pictórico estuvo restringido a una élite debido a su alto precio, sentó el precedente de lo que sería después esa búsqueda de coleccionar escenas cotidianas como parte de la historia más intima.

Posteriormente, el retrato fotográfico ocupo el lugar de la pintura por su accesibilidad económica y sobre todo, relativa inmediatez. A pesar que durante la primera mitad del siglo XX la fotografía siguió siendo una técnica más o menos desconocida, su relativo bajo costo y el hecho que permitiera obtener imágenes exactas de rostros y paisajes, la popularizó como una curiosidad al alcance del cualquier bolsillo. Y por supuesto, fueron los retratos familiares, esa aspiración de trascendencia que se heredó directamente de la época pictórica, los protagonistas de esta época de transición. De pronto, se hizo un hábito poseer imágenes de los miembros de la familia y poco después, el habito se transformó en una costumbre que comenzó a formar parte de una visión del mundo de la fotografía mucho más intima, personal y transformadora. Una interpretación sobre el mundo visual que tuvo mucha relación con su manera de comprenderse así misma y de elaborar discursos y visiones subjetivas sobre la realidad, vista desde el ángulo más intimo y revelador.

Y es que los retratos familiares, con toda su pequeña carga histórica y simbólica cautivan la imaginación y la curiosidad de inmediato.  Son parte de ese paisaje habitual de cada hogar y tal vez por ese motivo, cuando se analiza como estructura formal fotográfica, se deba analizar desde un punto de vista sociológico y hasta antropológico. Porque un retrato familiar, más que un documento visual privado, es una forma de concebir la visión estética y social de la fotografía a través de las décadas. Es un reflejo de lo que consideramos una forma de creación privada, sin mayor elaboración. Una instantánea de la realidad cotidiana.

Tal vez eso sea lo más provocador de un álbum familiar. Esa cuidadosa recopilación de momentos y escenas que no solo captan la memoria del lugar al que pertenecen, sino también su esencia. Espontáneas, la mayoría de las veces rudimentarias y casi siempre sin ningún tipo de técnica fotográfica formal, tienen sin embargo la capacidad de construir un lenguaje propio, una aproximación certera no solo a quienes fotografía sino además, al ambiente que les rodea.

En más de una ocasión se ha dicho, que la fotografías familiares, ese corriente álbum familiar al que todos hemos tenido acceso alguna vez, tiene un peso especifico y una importancia muy definida dentro del lenguaje fotográfico en constante creación. No solo permite construir una historia documental de inestimable valor sino además, es una ventana a la esa recreación documental, formal y argumental del hecho fotográfico en si.

Recopila los llamados ritos de paso familiares – bautizos, graduaciones, bodas y en algunos extremos muerte – sino que además permite la especial y rara oportunidad de recopilar una idea fotográfica y visual que se hace más rica y profunda a medida que transcurre el tiempo. Tal vez por ese motivo, Pierre Bourdieu, sociólogo francés, insiste que el hecho visual del álbum familiar – desde el daguerrotipo hasta la instantánea Polaroid – implica una insistencia sobre los motivos sustanciales que llevan a cualquier fotógrafo a obsesionarse con la imagen. El sociólogo insiste que la práctica fotográfica existe -y subsiste- la mayor parte del tiempo por su función familiar, es decir, por la función que le atribuye la familia: solemnizar y hacer perdurables los grandes momentos de la vida familiar; reforzar, en suma, la integración del grupo, reafirmando el sentimiento que tiene de sí mismo y de su unidad. En otras palabras, casi de manera inconsciente, la fotografía familiar es el génesis de esa recreación del mundo, de esa interpretación de valores concretos que reestructura el mundo a través de la visión del fotógrafo. Porque una fotografía familiar es de hecho, una percepción optimista y limitada de lo que ocurre más allá de la historia que no se ve ni se aprecia, que se sostiene así misma, llena de símbolos privados a los que el espectador no tiene acceso ni forma de interpretación posible. Tal vez por ese motivo, su poder de evocación y más allá, la necesidad de mirar la fotografía que se conserva como parte de la historia familiar como una puerta abierta hacia una metáfora concreta del mundo que se crea a través de la intención artística.

Un hecho notable, es que la fotografía familiar, humilde y referencial, parece tener un inocultable interés por trascender, por rebasar sus simple intención de construcción visual doméstica y crear algo más. Tal vez se deba a que por mucho tiempo, la fotografía evidenció – y plasmó – el paso del tiempo, la transición entre lo evidente y lo sutil, lo real y lo póstumo. Como hecho visual, la fotografía familia realzó esa idea social de la familia como núcleo cultural y acentuó, esa visión de la familia como génesis de toda concepción del tiempo y la identidad individual. Esta sensación es mucho más evidente en las fotografías anteriores a 1940, cuando la fotografía era de hecho, un elaborado rito que llevaba esfuerzo realizar. La foto familiar era entonces, una ocasión solemne, donde los miembros de la familia se reunían para una ocasión que de alguna u otra manera, sería parte de la historia familiar. Un rito que finalmente se hizo tan habitual en las familias – incluso las de escasos recursos y quizás allí el éxito de la fotografía como documento doméstico – que para los primeros años de la década de los ’50, la fotografía familiar formaba parte de una costumbre tan arraigada como necesaria dentro del ámbito intimo.

Con la llegada de las cámaras de menor tamaño, durante la década de los años ’70, la fotografía familiar sufrió una definitiva transformación que la transformó en identidad indispensable dentro de la estructura visual de referencia. Porque gracias a esa capacidad para formar parte de los ritos y costumbres familiares, la fotografía logró introducirse – y plasmar – lugares insospechados de la vida familiar e incluso, de la intimidad personal de sus miembros. A través de esa candidez de la fotografía espontánea, de esa recopilación casi involuntaria de momentos de menor o mayor trascendencia, el álbum familiar se convierte en testigo de las etapas de la vida intima de cientos de individuos anónimos, en una mezcla de visiones de un mundo en constante transformación.

Cabe preguntarse si esta nueva apertura hacia el replanteamiento de los límites de lo privado y lo público, tiene origen en esa documentación elemental, extensa y probablemente inconciente de la vida familiar que toda familia ha llevado a cabo en alguna oportunidad. ¿Es entonces la perdida de prejuicios hacia mostrar la intimidad en imágenes una progresión natural de esa necesidad de componer y conservar la historia propia y la de quienes nos rodea en imágenes? Una pregunta de enormes implicaciones y que tal vez, nos lleve años responder a través de esta evolución constante e incesante del arte fotográfico como vehículo formal de expresión.
www.aglaiaberlutti.com

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#FotoSushi | Photoshop.

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Hay veces que el Photoshop es realmente decepcionante, no sólo para el profesional de la fotografía más purista, sino también para el público en general, pero la verdad es que hay otras tantas veces que nos hace como mínimo, soñar.

Es  el caso del trabajo de la fotógrafa japonesa, Otsuka, que con la ayuda de esta “herramienta”  se transportó unos 30 años atrás en el tiempo, cuyo resultado nos lleva a una retrospectiva presente y profunda de una forma curiosa y simpática.

Al preguntarle a Otsuka su opinión, comenta: “si me encontrará conmigo misma tendría tantas preguntas y tanto que decir…”

Sin duda alguna el Photoshop no dejará de ser un tema polémico, en este caso en particular me pareció genial y lo comparto con todos ustedes. Espero lo disfruten tanto como yo.

@susherito

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#Mundo2.0 | Social Media para Restaurantes.

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Tendencias del 2014 en Social Media para Restaurantes

Este año los Restaurantes deben llevar el contenido compartido en sus redes sociales a otro nivel, la clave va a ser generar valor. Compartir increíbles fotos de sus platos va a seguir siendo el punto fuerte pero cobra mayor importancia generar contenido atractivo que invite a la interacción. El mercadeo para dispositivos móviles tendrá un gran año; se debe pensar en una estrategia donde los clientes puedan conseguir información sobre el restaurante y criticas de sus clientes en una plataforma de fácil acceso para tabletas y celulares. Esto incrementará considerablemente la visita de nueva clientela. El video también jugará un papel protagónico en la carrera por atraer nuevos comensales.

Valor agregado: Como mencioné anteriormente, se deben compartir contenidos con más fondo, no el típico “Ven a comer o Visítanos”. Variar este tipo de contenidos con preguntas a sus clientes, a su comunidad tales como “¿Cuál de nuestros platos es tu favorito?” o “¿Qué es lo que te gustaría ver en nuestro nuevo menú?”, también son importantes las recomendaciones o tips del Chef donde enseñe a los cliente como preparar distintos platos, como conservar o manipular determinados alimentos, etc. También se pueden apoyar con el menú de licores compartiendo interesantes recetas de bebidas y cocteles. La clave está en aportar. En pocas palabras: un restaurante debe compartir contenido como el que una persona normal compartiría con un amigo, éste es el punto de vista que debe prevalecer.

Productos Locales: Las personas pueden encontrar muy interesante el saber que determinados productos o ingredientes provienen de distribución local, o de otras regiones cercanas. Los estudios demuestran que las personas se sienten más cómodas sabiendo que los platos que consumen en los restaurantes apoyan a pequeños productores locales. Un buen punto para arrancar con este tipo de contenido es nombrar o enlazar nuestras publicaciones haciendo referencia a esos productores, nombrando sus usuarios o páginas, hacerles retweet o usar sus hashtags en determinados casos para aprovechar el interés en la conversación. Compartir imágenes de los productos como carnes, pescados, vegetales antes de su preparación puede ser de gran apoyo en este punto, mostrar las granjas o huertos locales en Instagram va a generar una buena conexión sentimental con los clientes. En resumen: involucrar a tus clientes en un tema que cobra cada vez más importancia mostrándose líder en la conversación y no simplemente seguir una tendencia creciente.

Evolución Web: El mercadeo de un restaurante no es solo en las redes sociales; se debe tener un buen diseño web, muy funcional. En la campaña de marketing, la página web debe ser parte de la estrategia. Esta debe tener conexión con las redes sociales y capacidad para compartir contenidos y recibir comentarios. El boom del año pasado fue generar una web que se adaptase a dispositivos móviles ya que casi el 50% de los clientes hacen referencia los restaurantes desde sus celulares o tabletas. En este punto también quiero hacer referencia a la fotografía, no puede seguir ocurriendo que los restaurantes utilicen fotografías tomadas de internet para hacer referencia a sus platos, esto es un engaño para un público cada vez más inteligente por lo que se debe tomar como prioridad el uso de imágenes de platos propios.

Google Places – Google+: Es importante que los restaurantes cuenten con buena presencia en estas plataformas para garantizarse el posicionamiento en los resultados de búsqueda cuando una persona realice la búsqueda de su establecimiento en internet. La idea es que los clientes entren directamente en sitios dominados por el restaurante y puedan disfrutar del contenido que este quiere compartir y no que visiten sitios de terceros con contenido muy reducido del local.

Lo que se debe hacer, si usted no tiene, es reclamar la cuenta de Google Place para su restaurante (que es casi seguro que ya existe ) , verifique su propiedad, y luego debe asegurarse de que toda la información que figura allí es exacta . Aquí comparto un enlace https://www.google.com/business/placesforbusiness/ para ayudarle a empezar.

Snapchat: es relativamente una nueva aplicación en redes sociales y es increíblemente popular entre un grupo demográfico más joven. En pocas palabras: le permite tomar una foto, a lo Instagram, añadir el texto, y enviarlo a cualquier número de amigos Snapchat . La diferencia aquí es que la foto se eliminará automáticamente después de que el destinatario la observa brevemente (de 3 a 10 segundos). Los elementos clave son dobles: Snapchat se utiliza predominantemente por personas que pueden no ser su público objetivo ahora, pero lo será en unos pocos años. También ofrece posibilidades de comercialización interesantes. Por su naturaleza Snapchat consigue la atención del potencial cliente.

Video: El contenido de video va a ser más importante que nunca este año. Virtualmente, cada cámara o teléfono inteligente tiene una función de video HD y también hay una serie de amigables editores que están disponibles (mi favorito es iMovie, con una aplicación de WeVideo comparable para los usuarios de Android). Temas simples como la preparación de un plato o de un cóctel especial puede ser divertido y fácil de capturar. Recuerde: el intercambio es el nombre del juego y el video es de lejos la forma más propagada de contenido a través de cualquier canal de medios de comunicación social. La clave aquí es que no tengas miedo de tomar videos, lo peor que puede pasar es que simplemente no use lo que grabaste. Lo que sí es seguro es que mientras más videos se hagan cada vez se verán más profesionales o de mejor calidad.

En conclusión, lo más importante es ser sensible, atractivo, flexible y proveer a sus clientes y comunidad una razón de peso para interactuar. Todas estas herramientas de mercadeo en red son de uso gratuito, pero el valor que se obtiene por su buen uso es enorme.

www.GonzalezCesar.com

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Concurso Facebook #IgersVenezuela #DeTodoUnFoco Febrero 2.014

A partir de hoy 05 y hasta el 12 de febrero podrás votar por tu “FOTO DEL DÍA” favorita, todas las fotos destacadas en @igersvenezuela durante esa fecha serán publicadas para una votación pública en su Facebook (Instagramers Venezuela), las 5 fotos con más likes o “Me Gusta” serán parte de nuestra edición de Febrero ¡Síguelos e invita a tus amigos a apoyarte!#igersvenezuela #detodounfoco