#ArteXArte | Extrañando el Otoño…

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El otoño es una de mis estaciones favoritas por la belleza de los colores. Durante esta estación se puede disfrutar del aire fresco, del sonido de las hojas, de un chocolate o una sidra caliente. Es una época para prepararse para las fiestas que reúnen a la familia.

La palabra otoño simboliza el sol que se oculta en la tierra, y es debido a la falta de luz que las hojas de los arboles comienzan a cambiar de color verde a otro color por la ausencia de luz. Se pueden encontrar variados colores de gran belleza como el naranja, amarillo, rojos, marrón y púrpura.

El otoño es una buena oportunidad para detenerse un momento y disfrutar de los lindos colores que adornan nuestros arboles. La próxima vez que salgan a caminar no dejen de admirar uno de los milagros de la naturaleza. Les dejo algunas fotos de mi ciudad en esta época del año.

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#LomoDelMes | Esos que sienten la fotografía.

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Julio Guardia

Fotógrafo espectador de lo que sucede en la calle, y su gente; eventual proyectista de conceptos fotográficos.

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es una serie lomográfica en progres,o donde convergen elementos geométricos urbanos, una serie caótica y dinámica; con el interés de componer y descubrir aquello que el transeúnte ocasionalmente pasa por alto.

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#Destacados | @NodoCcs

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NodoCcs es una plataforma alternativa en la enseñanza y difusión de las artes que busca profundizar de manera colectiva el quehacer artístico de cada participante. La propuesta busca generar y estructurar espacios para el diálogo y la cooperación en miras de nutrir el proceso de creación del artista. Esta iniciativa reúne diversas dinámicas de aproximación y reflexión sobre el devenir artístico contemporáneo para presentar un enfoque que va a través de las disciplinas y más allá de ellas.

Fundado en Caracas en el año 2015, Nodo Ccs surge como iniciativa de Diana Rangel Lampe y Maria Bilbao·Herrera, dos artistas·docentes venezolanas que reconocen la necesidad de un espacio para generar vínculos, entre las diferentes prácticas de artistas emergentes, que ofrezcan nuevos acercamientos a una visión colectiva de lo que significa la escena de creación visual contemporánea propia de Venezuela.

Concepto, filosofía, psicología e investigación de las artes visuales son el eje principal de la formación y práctica de sus fundadoras; disciplinas que serán integradas a través de modelos participativos de enseñanza en conjunto con los artistas invitados y profesores/espacios aliados.

NodoCcs inaugura una serie de actividades en el campo de los estudios visuales. Estas actividades surgen como respuesta a los límites evidenciados por las disciplinas que tradicionalmente se han ocupado de la imagen para hacerse cargo de la amplitud, la diversidad y el dinamismo de nuestros iconos contemporáneos. Lo pendiente es la conformación, en nuestros términos, de unos estudios visuales capaces de responder a nuestras necesidades más urgentes, en lo crítico y lo creativo.

Los programas de estudio de NodoCcs buscan desarrollar proyectos, co-producir conocimiento y compartir valores creados a través del intercambio creativo. NodoCcs propone un espacio transdisciplinario, en donde cada estudiante aporta su parte en el proceso educativo. Consideramos que estos espacios de diálogo y crítica son esenciales para el desarrollo cultural de la ciudad.

Convocatorias Abiertas!

DIANA RANGEL
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dianarangel87@gmail.com
Nace en Caracas, Distrito Capital, 1987. Reside y trabaja en Caracas como artista e investigadora independiente. Estudió en el International Center of Photography (NYC) luego de haber terminado sus estudios en Psicología Clínica en La Universidad Central de Venezuela y actualmente se encuentra cursando un Doctorado en Artes participativas en The European Graduate School, Suiza.

Su trabajo “(R) torno” es su trabajo más reciente, ha sido expuesto en dos galerías brasileras durante el año 2014. “There where you are not” consta de una instalación que fue seleccionada en la XXII Feria Iberoamericana de arte 2013 Salón Mercantil Guardar Como, el mismo trabajo fue publicado por la revista Ojo. Colección de Parpadeos, Libro de artista expuesto en la librería del ICP en Nueva York 2012 y en su Triennal de arte en 2013; El mismo libro ha sido seleccionado por Recontrés de Arles 2013. Voces de un lugar Imposible ha sido seleccionado por Photoespana 2012 para ser publicado por la revista Ojo de Pez (España), Tendencia (México), entre otras, en el año 2013. Ha sido merecedora de la Beca Milfred Falk Loew 2011-2012.

Ha realizado trabajos independientes de edición y curaduría en la ciudad de Nueva York. Con editorial III Columns y ha participado en residencias artísticas en Minnesota con The Little Brown Mushroom, editorial de Alec Soth 2013 y TAKT Berlin 2014

Actualmente es fundadora de la asociación civil Círculos de Cultura y docente en la Universidad Central de Venezuela.

MARIA BILBAO·HERRERA
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info@mariabilbao.com
Maria bilbao·herrera artista/fotógrafa nacida y criada en caracas venezuela.
obtuvo su licenciatura en diseño de interiores en el art institute fort lauderdale, y su maestría en dirección de arte en elisava escuela superior de diseño de barcelona.
al graduarse, maria asistió al international center of photography de Nueva York, donde fue galardonada con el premio a la excelencia rita k hillman.

maria es un artista/educador · Artista de los nuevos medios · explora los medios de comunicación y las nuevas tecnologías a través de la fotografía y el video, la performance y la instalación.
además de su propia práctica artística, es una apasionada de la enseñanza en el campo de la creación de la imagen, su comprensión y valorización, desarrollando su labor como tutor en escuelas en Caracas, New York y virtualmente crea talleres para el Taller Multinacional buró de proyectos de arte contemporáneo.

Sus obras han sido expuestas en Caracas, New York, Berlin, Brazil y forman parte de colecciones privadas en NY, Bogotá, Florencia y Caracas.

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#RescatemosElPapel | Hablemos de Lightroom…

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¿Que es DNG?

El archivo DNG es un formato creado por ADOBE para ser usado con fotografías digitales. Según su creador, se trata de un formato que no pierde información en el proceso de conversión del archivo RAW a DNG.

Los fanáticos alegan que el formato es mejor que el TIFF; además es un formato de código abierto, esto quiere decir que cualquier programador puede aprovechar sus ventajas. Pero además añade mas funcionalidades que no obtendremos con el RAW. DNG significa Negativo Digital con las siglas en ingles.

¿Por que se creó?

A pesar que el término RAW es el que empleamos cuando hablamos del archivo que crea la cámara con toda la información que capturo el sensor durante la exposición, lo cierto es que cada marca tiene su propio formato.

Así encontraremos archivos RAW con una extensión diferente, por ejemplo .CR2 de Canon y, .NEF de Nikon. El problema radica en la compatibilidad; el RAW de Canon no es compatible con Nikon y viceversa.

Lightroom nos permite convertir nuestros archivos RAW de cada marca en un formato DNG sin importar si es Canon o Nikon, al final tendríamos puros archivos DNG.

Además de estas ventajas debemos saber que un archivo DNG es más o menos un 20% más pequeño que el original y que no pierde ni la información de la metadata, ni la información de la configuración de la cámara, ni la calidad de la imagen.

Otra ventaja que obtenemos si adoptamos este formato está relacionada con el archivo XMP (sidecar) donde se almacena la información de edición realizada a la fotografía; el DNG no necesita este segundo archivo ya que se “incrusta” dentro del mismo.

Una ventaja muy interesante es que al convertir nuestro archivo RAW en DNG, Lightroom es mas o menos 8 veces mas rápido cuando abrimos ese archivo DNG en el modulo de revelado.

La última ventaja que encontré podría ser algo fuera de la comprensión de la mayoría de los fotógrafos, pero tratare de explicárselos: los archivos DNG contiene un valor interno que le sirve a los programas compatibles para detectar si el archivo ha sufrido algún daño o sea si esta corrupto; esto no se puede hacer con un archivo RAW.

@laterrazadelafoto
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#Estrategias | ¡Que los enanos aplasten gigantes!

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Lo que no nos enseñaron sobre David y Goliat.

En el siglo XI antes de cristo, en el legendario valle de Ela, se libró una batalla épica, documentada en el Antiguo Testamento y conocida popularmente como la historia de David y Goliat. Una historia que nos enseña que por un acto de fe y un milagro de Dios, un pequeño pastor puede derrotar a un gigante. ¿Y si este no es el mensaje real de la historia?

A veces pienso, que el objetivo de documentar este relato por parte de los antiguos en el Tanaj era muy diferente a la interpretación que hoy le damos. Esta historia en particular pareciera ser un pequeño manual de guerra al estilo Sun Tzu. Para ver el porqué les digo esto, debemos analizar con detalles los hechos descritos en el primer tomo de el libro Samuel, además de entender el momento histórico y cultural.

En la antigüedad existían tres tipos de guerrero, al estilo “piedra, papel y tijeras”. Infantería (piedra), artillería (papel) y caballería (tijeras). Así como papel siempre le gana a piedra, la artillería con sus armas arrojadizas podían acabar fácilmente con la pesada infantería que iba a pie, las tijeras al papel, como la caballería liquidaba a la artillería que por moverse rápido no era fácil de apuntar y por último piedra a tijeras como infantería a caballería, que al estar mejor armada y con mejor protección acababa con la caballería ligera.

Entendiendo esto, lo demás es historia… Goliat era un guerrero de infantería, listo para luchar cuerpo a cuerpo en un antiguo ritual de guerra, donde el destino de la batalla se libraba con una sola pelea entre los dos mejores guerreros, uno de cada bando. ¿Pero que pasó? Esta batalla nunca se libró. Primero, porque los israelitas estaban acobardados ante el tamaño de Goliat, su armadura impenetrable y sus increíbles armas. Y segundo porque David era un pastor… Si, porque era un pastor y por tanto no conocía las leyes ni los rituales de guerra. Por eso no le pareció extraño o falto de moral atacar a Goliat con una piedra disparada con su honda. Indiscutiblemente David era un excelente tirador de honda, que acertó justo en la frente descubierta de Goliat, pero también se podría decir que hizo trampa, pues básicamente le disparo con el equivalente a un revolver de calibre 45 a un hombre que poco se podía mover con agilidad.

Si Goliat hubiese sospechado que David venía con la intensión de disparar en vez de luchar, muy seguramente hubiese salido corriendo, pero ni siquiera se lo alcanzó a imaginar cuando David se acercaba a él.

¿Moraleja? ¿Es mejor hacer trampa? No, ¡Lo que es mejor es pensar diferente! Sea por ignorancia o porqué simplemente David poco le importaba lo que pensarán de él, logró una victoria importante para Saúl y su ejercito y por tanto evitó el derramamiento de sangre de su gente.

Te hago unas preguntas, ¿Eres un pequeño pastor enfrentándote a un gigante? ¿Eres el emprendedor que se enfrenta a la multinacional? ¿Eres el junior que se enfrenta a un mundo increíblemente competitivo? ¿Eres el ciudadano que se enfrenta a un gobierno corrupto y poderoso? ¿Eres uno de esos que estudio una carrera humanística para luego darte cuenta que el mercado laboral pide profesiones con conocimientos científicos? ¿Te sacaron de la escuela por inadaptado? Si te identificaste con alguna de estas preguntas… Bueno, bienvenido al clan de los enanos.

Mis queridos lectores Hobbits, tengo que decirles que muchas veces la gigantés de nuestros Goliats es más nuestra ceguera de las oportunidades o falta de creatividad para cambiar las reglas del juego. ¿Piedra, papel, tijeras? ¿Ó piedras, papel, tijeras y “lo que me convenga”? Como dice la canción “La vuelta al mundo” de Calle 13: Si quieres cambio verdadero, pues camina distinto.

Quiero aclarar que esta lectura no es motivacional, más bien es sobre estrategia.
Así es, en la estrategia no solo basta con los datos de lo que tienes y los recursos que te hacen falta, también es necesario pensar diferente para ver las oportunidades donde los demás no las ven. Para romper las reglas de la batalla. Para leer la historia de David y Goliat diferente a como te la enseñaron.

¿Cómo pensar diferente? Aquí te dejo algunas afirmaciones que no siempre son ciertas, pero que son comunes entre los “David” que se enfrentan a su “Goliat”:
Problemas GOLIAT | Soluciones DAVID

Mercados maduros: “Como es una empresa tan grande y tan antigua tiene todo el mercado” | Penetración del mercado: “Es que al ser tan grande y tan antigua debe estar desatendiendo una parte del mercado ¿Cuál será?”

No conozco mi mercado: “Mi arte no es lo que buscan” | Donde está mi mercado: “Mi arte no es lo que buscan usualmente en los salones donde me presento, ¿Dónde están los salones y concursos para artistas independientes que piensan parecido a mi?”

No soy único: “Mi producto todo el mundo lo hace” | Diferenciación: “¿Cómo diferencio mi producto que nadie pueda imitarme?”

Problemas externos: “El sistema nos oprime” | Oportunidades del entorno: “Así funciona el sistema y aquí están las oportunidades para aprovecharlo”

Sin financiación: “No tengo dinero” | Buscando financiación: “¿A quién le interesa invertir en esta idea?”

Recuerda: Tu punto de vista define tus acciones frente a los problemas.

@cesarpaternina
cesar@disenografi.co
Inspirado en el libro de Malcolm Gladwell “David y Goliat”

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#LosPuntoCom | “M” acá.

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¿Qué escribir? ¿Sobre qué? Fueron las primeras interrogantes que surgieron de mi pequeña mente volátil cuando me ofrecieron escribir para #DeTodoUnFoco. ¿Yo? ¿Expresarme mediante palabras? Si mi lenguaje es meramente visual, ¿cómo carajo voy a escribir una columna? Pues la vida esta llena de retos y hay que agarrar el toro por los cachos y si sientes que no puedes domarlo, por lo menos haz el intento de acostarte con él.
#LosPuntoCom
Pertenezco, o mejor dicho pertenecemos a una generación definida, por los expertos en la materia, como la Generación Y o Los Millennials. Todos aquellos chamos que nacimos cuando se iniciaba el boom tecnológico y que crecimos viviendo el desarrollo de la tecnología: pasamos de televisores “culones” con una recepción medianamente aceptable con imágenes con grano (a lo ISO 800) a televisores pantalla plana de alta definición donde puedes detallar la gota de sangre que salpica de la garganta de Catelyn Tully justo después de escuchar en surround sound system la maravillosa Rains of Castamere. Vivimos la primera parte de nuestras vidas sin internet y hacíamos trabajos de la escuela a mano o en máquinas de escribir, sin embargo hoy no podemos concebir la vida sin smartphones o redes sociales.
#LosPuntoCom + #Fotografia e #Imagen
La transición de la fotografía analógica a la fotografía digital, también sucedió mientras nos estábamos volviendo adultos… Muchos pudimos entender el poder de la imagen, fue cuando la tecnología llego a la fotografía y la hizo suya; cuando hicimos nuestras primeras fotos con pequeñas cámaras compactas y quizás exclamamos “¡oh! puedo ver lo que acabo de hacer en esta pantallita”. Podríamos incluso hablar de un concepto renovado de la democratización de la imagen, esta que vivimos gracias a la tecnología, tema que podríamos tocar en una próxima oportunidad.
Quizás somos una generación consumista, me refiero a que mientras más tecnología nos dan, queremos más y nunca estamos satisfechos (eso también forma parte de la esencia del ser humano, nuestras necesidades son infinitas), pero además sentimos una curiosidad natural por el tiempo pasado; sobre todo cuando nuestro cerebro no termina de comprender el ¡coño no puedo ver la imagen que acabo de hacer! cuando nos enfrentamos por primera vez a una cámara analógica.
Esos encuentros, esos primeros guiños, esas primeras miradas de ardor entre nosotros, Los PuntoCom y nuestro pasado inmediato y no tan inmediato, es lo que trataremos a mayor profundidad con experiencias de nosotros, los que nos manejamos en cuanta red social exista, los que les encanta un “selfie” (y sí inclusive a aquellos que les encanta el palo de la GoPro atravesado en el medio de la mitad del medio), los que sufrimos pequeños ataques de ansiedad y pánico cuando el celular más arrecho en la vida se queda sin batería al mediodía y el cablecito blanco del coño no quiere funcionar y los que en esta crisis que vivimos hoy en día, necesitamos y queremos seguir creando y muy en lo particular nosotros en #DeTodoUnFoco que queremos seguir hablando en imágenes.
Por cierto, lo de nosotros es una mariquera mía, nosotros somos todos sin distinción de edad, porque en esta era tecnológica todos somos #LosPuntoCom.
@azaliad

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#Especiales | El pulso de la selva…

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La selva amazónica, su gente, sus ríos y su enigmático paisaje natural; tiene un lenguaje propio, lleno de sorpresas y sensaciones que nos hablan de sus antepasados y de su carácter.

El pulso de la selva, es una muestra fotográfica que nos traduce al lenguaje visual, ese idioma tan rico y variado en sus formas y colores… el lenguaje de la selva.

 

Gonzalo picon Tucci

Arquitecto, nacido en la ciudad de Mérida-Venezuela. Egresado del Instituto Universitario Politécnico Santiago Mariño, con estudios de postgrado en diseño urbano en la Universidad de los Andes y fotógrafo aficionado. Cofundador de PICON ESTUDIO. Estudio, dedicado a la fotografía comercial y corporativa.

@gonzalopicon
gonzalopicont@gmail.com

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#UnCuartoParaLasTres| Pequeñas cosas

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La primera vez que salí de viaje solo pensaba en tener la mayor cantidad de imágenes posibles para verlas cuando volviera. De hecho, lo conseguí: casi 2 mil impresiones de placas, postes, techos, edificios, gastos, comida, puentes…

Cuando las comencé a ver y seleccionar, juro que me dormía del aburrimiento. Una y otra vez hacía clic en el cursor, recordando de dónde era la foto o qué significaba, hasta que llegó un momento en el que me di cuenta de que estaba haciendo lo mismo de siempre: pasar por el mismo lugar una y otra vez. Ninguna foto me traía un sentimiento o anécdota asociada a ella; era solo una máquina que tomaba fotos con otra máquina.

Volví a viajar y esta vez, aunque la tarea fue difícil, la reduje a 600 fotos. En ellas ya habían comenzado los “selfies” y difícilmente me detenía a ver con qué demonios me estaba tomando la foto. En este momento era la necesidad de decir “aquí estuve y tú no” la que me impulsaba (aunque suena egoísta siempre hay un deseo recóndito de generar envidia) y por eso ya no importaba que las placas, los postes, o los techos estuvieran en segundo plano.

Con mi mal sentido de la orientación, llegué a un parque normal, de alguna ciudad normal, de algún país normal. Decidí sentarme un rato a pensar donde retomar mi ruta y vi una gran extensión de florecitas amarillas, de esas que crecen en la orilla de la acera; eran muchísimas. Empecé a jugar con las selfies y me di cuenta de que había una amapola con un rojo tan brillante que no entendí qué hacía allí de coleada alterando la serenidad de las florecitas. Pensé allí que suele ocurrir que muchas veces pasas por el mismo lugar, una y otra vez. Ves a las mismas personas y escuchas las mismas cosas. Se te olvida su nombre y todo te parece igual, convirtiendo en un patrón todo lo que ves. Jurarías que si cierras los ojos podrías dibujar con total certeza esa calle o ese rostro, producto de tu continuo transitar. Como ser humano tiendes a la repetición y a la asociación como parte de tu experiencia previa, lo que produce un hábito rutinario y te convierte en una máquina donde, una y otra vez, pasas por el mismo lugar.

También suele ocurrir que con esa rutina, dejas de asombrarte. Dejas de ver las pequeñas cosas.

Desde ese momento me dediqué a observar no solo lo que estaba a mi simple vista, sino lo que nadie está dispuesto a mirar; lo que distorsiona, lo que lucha por decir “aquí estoy pero no me quieres ver”, a descifrar lo que dice un rostro o simplemente, a entender que quizás eso sea algo que no vuelvas a ver por segunda vez.

Ayer, por la misma calle por la que paso una y otra vez, floreció un Araguaney…

yosselyn@gmail.com
@yosselynn

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#ElOjoQueMira | Un instante de eternidad: La fotografía Post Mortem.

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Cuando era niña, le tenía mucho miedo a la muerte. Un miedo paralizante, que me dejaba sin aliento. Recuerdo noches, en que no podía dormir pensando que moriría, que sucedería y no sabía cuando. Ese pensamiento me desconcertaba, me ahogaba de puro pánico.

Transcurrieron años antes que pudiera manejar a medias mi terrible temor a morir. Lo logré a base de esfuerzos, de comprender que morir es tan natural como morir, de intentar asumir la certeza como parte de la vida. Es una idea triste esa, pensar en la muerte como inevitable, pero tal vez es la única forma de asumir que ocurrirá. Por supuesto, pasé por la inevitable etapa de intentar encontrar consuelo – o explicaciones – más allá de si misma y fue durante esa época que descubrí la fotografía post morten.

Decir que la descubrí puede ser erróneo. Durante mucho tiempo, había escuchado a mi abuela y tias comentar sobre el “álbum de la muerte” una especie de reliquia morbosa que mi familia guardaba durante generaciones y que no es otra cosa que retratos de difuntos, su última fotografía, de hecho, antes de ser llevado a su última morada. Con mi fobia a la muerte, es de imaginar, el horror crudo que me producía la idea y porque, durante años no quise ni escuchar una palabra sobre el tema. Pero cuando comencé mi propia búsqueda para comprender la muerte – asumirla como parte de la vida, más bien – me tropecé de nuevo con aquella insólita costumbre.

Insólita para mi, por supuesto. Somos una sociedad joven y práctica que le teme a la muerte por desconocimiento, por mantenerla bien al margen de la vida común. No importa que ahora y grandes a las grandes comunicaciones la muerte se haya masificado, pero es un tipo de muerte irreal. La muerte de las películas, la muerte de las noticias y periódicos. Sabemos y escuchamos mucho de la muerte, vemos documentos fotográficos que la dejan muy evidencia, que la muestran con toda crudeza. Pero en comparación a otras épocas, la muerte es algo que se mantiene marginal, a raya. Casi escondido bajo lo que llamamos memoria común.

Por supuesto, esa idea también me costó entenderla un poco. Y me ayudó mi tatarabuela Paula. Con sus casi 90 años de vida, Paula tenía ese tipo de experiencia casi cínica de la vida y solía insistir que la juventud le temía a la muerte porque nunca la afrontó. Irritada por la idea, un día le mostré videos y fotografias de guerra, le expliqué sobre los largos artículos periodísticos que había leído sobre el tema. Pero Paula eso no era suficiente. Para ella, la muerte era tan cercana y comprensible como le había enseñado su experiencia.

– Cuando tenía tu edad, la muerte estaba en todos lados – me explicó – Venezuela era rural, era un pueblo grande donde si te enfermabas, era probable que murieras. No había medicinas modernas, no había médicos preparados. Un pueblo, así como te lo cuento. Con al fiebre amarilla en todas partes.

Paula, a pesar de ser centenaria, era una de las mujeres más interesantes que conocí. Nunca divagaba y tenía un sentido crítico de la vida que supongo aprendió de casi un siglo de verlo casi todo. De manera que la escuché con atención.

– ¿Y no te daba miedo eso? – le pregunté con toda la ingenuidad de mis doce años. Ella sonrío, desdentada y hermosa.

– ¿La muerte? ¿Morir?
– Ambas cosas.
– Era inevitable.
– Eso es como resignarse.
– Es como aceptar más bien. La muerte es real. Hagas lo que hagas, es el único suceso sobrenatural que experimentarás en la vida y que nadie discutirá.

No comprendí esa frase en el momento. Solo muchos años después, cuando la leí en otra parte, intuí su significado. Una puerta a lo desconocido, la muerte. Una experiencia inexplicable, a pesar del eterno debate sobre ella.

Fue Paula quien me mostró por primera vez el libro de los muertos de la familia. Y lo hizo porque se lo pedí. Entre escalofríos y nauseas, decidí que era la mejor manera de comprender que ocurría en mi mente con respecto a la idea de la muerte, como podía hacerla comprensible. Todavía recuerdo el pánico ciego que sentí cuando Paula abrió el libro de solapas negras y vi la primera fotografía: en ella aparecía un anciano de cabello muy blanco con las manos cruzadas sobre el pecho, con la nariz endurecida por la muerte, la boca entreabierta quizás en la mueca de la última bocanada de aire que tomó.

– Este era mi abuelo Isaias – me explicó, casi con cariño. Pasó la siguiente página. Una anciana que parecía dormir bajo su pañoleta – y esta es tu tia abuela Rosa.
Intenté contener un llanto nervioso y me obligué a mirar. En ninguna fotografía algo definitivamente mortuorio, ni tampoco aterrador. Lo que me angustiaba, me sacudía, era la idea que yo tenía de la muerte, la sensación definitiva, destructora, de pura desesperanza que me atormentaba al pensar en ella, al intentar asumir que yo, tan viva como me encontraba ahora, con mis manos sudorosas y el corazón latiendome muy rápido moriría. Eso era lo realmente inquietante, no los rostros desdibujados de parientes desconocidos que parecían dormir pacíficamente en el blanco y negro. Todavía recuerdo el olor del libro, entre agrio y antiguo. El sonido de las pesadas páginas de cartulina. La tonalidad amarillenta de cada fotografía. Pero sobre todo recuerdo lo impactante de la experiencia, la sensación de angustia y dolor que me provocó aquel pequeño homenaje. Un último intento de eternidad.

Porque se trata de eso ¿verdad? Intentar encontrar un último instante que atesorar, que arrebatar a la muerte. Al menos me gusta pensar eso, pero lo más probable que la fotografía post Morten sea una de las manifestaciones más singulares de culto a la muerte que se recuerdan en los últimos siglos.

La muerte como una forma de arte:

La fotografía de difuntos fue una costumbre muy frecuente en el siglo XIX y primeras décadas del siglo XX, con toda probabilidad debido a lo que muy bien apunto Paula: La muerte era algo tan común que no producía temor, sino quizás solo respeto. Por ese motivo, el cadaver del difunto se vestia con sus ropas habituales – nunca las más elegantes, ese es un detalle que me sorprendió – y se fotografiaba junto a su familia, como último tributo a su memoria. Una idea que ahora mismo nos parece espeluznante – de hecho, lo es – pero que por entonces tenía cierto aire conmovedor. También leí por alguna parte, que la práctica no se consideraba morbosa debido al ideal romántico de la muerte, como una idea sentimental, incluso privilegiada. Cualquiera que sea el motivo, lo evidente es que el último retrato, intentaba conservar la imagen del difunto para siempre.

Pero esta necesidad de preservar el último momento de un ser querido no es exclusiva de la fotografía Post Morten: El hecho de fotografiar muertos tiene antecedentes pre-fotográficos en el Renacimiento, donde la técnica era el retrato por medio de la pintura en el llamado memento mori: otra técnica de la época medieval donde se concebía que el fin era inevitable y había que estar preparados.

Una idea curiosa: la muerte como lección para comprender mejor la vida.

De la técnica al temor: La fotografía Post Morten como documento visual.

Investigando sobre la fotografía Post Morten, encontré muchas ideas curiosas sobre como contribuyó al arte fotográfico y a la exploración de la técnica de la fotografía. Para muchos fotógrafos, los difuntos eran sujetos ideales para el retrato, debido a los largos tiempo de exposición que necesitaba la técnica fotográfica de mediados del siglo XIX. En la toma de daguerrotipo la exposición seguía siendo tan larga que se construían soportes disimulados para sostener la cabeza y el resto de los miembros de la persona que posaba evitando así que ésta se moviera. Las fotografías de difuntos los muestran “cenando” en la misma mesa con sus familiares vivos, o bebés difuntos en sus carros junto a sus padres, en su regazo, o con sus juguetes; abuelos fallecidos con sus trajes elegantes sostenidos por su bastón.

De hecho, la fotografía post morten fue consideraba por mucho tiempo una forma de arte muy refinado, muy probablemente debido a la utilización de elementos icónicos: una rosa de tallo corto colocada al revés para señalar la muerte de una persona joven, relojes de pared o de mano mostrando la hora de la muerte. Una manera de suavizar el contundente mensaje de la imagen, el inevitable terror que debía producir. De hecho, una de las fuentes que investigué aseguraba que la fotografía Post Morten era una manera de celebrar la vida y señalaba que la fotografía post Morten se popularizó en una época donde fotografiarse no era habitual, sino de hecho, una rareza, de manera que mucha gente moría sin haberse fotografiado nunca por primera vez De ahí que muchas familias desearan fotografiar “post mortem” a sus seres queridos para que todo el mundo supiera que esa persona había pertenecido a aquella familia. Después, a lo largo del siglo XX esta práctica se iría paulatinamente abandonando, gracias a la “democratización” de la fotografía; aunque sigue estando presente en ceremonias reales y velatorios de personajes públicos de la sociedad: artistas, políticos, etc. y, con una función diferente, en el ámbito forense.

Aún recuerdo lo que sentí cuando Paula cerró el libro de los muertos y lo sostuvo sobre sus rodillas. Hubo un silencio entre ambas, denso y casi desesperante, luego de haber mirado la muerte tan de cerca, de haber comprendido como la mente humana necesita un último aliento de esperanza incluso en las peores circunstancias. Recuerdo que miré a la tatarabuela, con las manos húmedas de sudor, asustada aún, y ella me devolvió la mirada, en la distancia de sus largas décadas de experiencia.

– ¿Volverás a mirarlo alguna vez? – me preguntó.

Silencio.

– No lo sé.
– Ya lo sabrás.

Lo hice. Pero eso es otra historia que prometo contar en otra ocasión.

C’est la vie.

 

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#TuEnergía | En foco positivo…

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Se que ya pasamos hace rato el tiempo de definir los objetivos que tendremos para este año, ese empuje energético de año nuevo ya perdió su clímax, sin embargo esto no quiere decir que no podamos introducir cambios. Aun estamos a tiempo de darle forma a algunas ideas para lo que queremos crear este año 2015, sobre todo para aquellos que desean sentir cada día mayor bienestar en sus vidas.

Ya en otras ocasiones hemos hablado que aquello que ocupa nuestros pensamientos es lo que toma forma como experiencias de vida. Es decir, aquello en lo cual centramos nuestra atención de manera constante no tarda en materializarse físicamente.

Conscientes de esta realidad, me gustaría invitarte a participar en un reto que trabajaremos durante todo este año.

EN FOCO POSITIVO

En cada edición, nos dedicaremos pedirte que publiques una foto, la cual resaltará lo positivo de tu entorno, para ello te daremos una palabra clave la cual será el foco de ese mes.

El reto mas grande consistirá en tu constancia, ya que cada día tendrás que postear en tu cuenta de instagram la foto del día con el hashtag #EnFocoPositivo. Así tendrás la oportunidad de lucir tu talento fotográfico y de crear un trabajo consistente. En la siguiente edición serán publicados los 3 trabajos mas destacados, que hayan logrado subir sus fotos cada día enfatizando ese lado bueno que siempre nos muestra la vida.

El Objetivo de este reto es crear un cambio sutil de conciencia que nos permita cambiar la forma en que vemos la vida, mostrar algo distinto a la queja y la mala honda. Como bien diría el astronauta canadiense Chris Hadfield: “La cosa mas fácil del mundo es ser cínico, el optimista necesita un poco mas de esfuerzo”. Ya esta más que demostrado que repetir las cosas negativas que de paso son obvias, no transforman la situación, al contrario la acentúan. Así que esta vez trataremos de hacer las cosas diferentes. Let’s Go!.

Si eres de los super comprometidos seria interesante que cada escribieras un pequeño párrafo sobre lo que te hace sentir esa imagen. La idea es que te conectes con tus emociones, y las dejes fluir.

¿COMO PARTICIPO?

Lo primero que tienes que hacer es tener un teléfono con cámara fotográfica, ya que andar con tu cámara reflex por ahí va a ser muy engorroso, y complicado. La idea es que disfrutes del ejercicio. Vamos a crear una nueva atmósfera.

Es necesario tener una cuenta de instagram que esté desbloqueada para que podamos ver tus fotos; cada día subirás a través de esta aplicación tus fotos con el con el hashtag #EnFocoPositivo. Pueden ser tantas fotos como quieras, pero recuerda que se elegirán las fotos que conserven un hilo conductor, y que sean consistentes.

Al participar en este reto, tendrás la posibilidad de ser publicado, pues elegiremos los 3 trabajos que hayan logrado a nuestro criterio un alto valor estético, gráfico y conserven fidelidad a la temática del reto. Además de ser publicados, los trabajos serán promocionados a través de nuestras redes.

EN FOCO POSITIVO FEBRERO.

El reto de este mes es la abundancia.

Louise Hay dice, en su libro 101 pensamientos poderosos para la vida:

“Hay abundancia para todos, incluyéndome a mí. Hay tal cantidad de alimentos en el planeta que podríamos alimentamos todos. Sí, hay personas que se mueren de hambre, pero no es la falta de alimentos sino la falta de amor lo que permite que esto ocurra. Hay muchísimo dinero y riqueza en el mundo, más de lo que nos imaginamos. Si todo se distribuyera equitativamente, más o menos en un mes, los que tenían dinero tendrían más y los que eran pobres ahora volverían a serIo. Porque la riqueza tiene que ver con la conciencia y la sensación de merecimiento. Hay miles de millones de personas en este planeta, y sin embargo hay personas que dicen que están solas. Si no tendemos la mano, el amor no nos podrá encontrar. Así pues, cuando afirmo mi valía y merecimiento, lo que necesito viene a mí en el momento y el lugar perfectos.

El Océano de la Vida es generoso con su abundancia. Todas mis necesidades y deseos son satisfechos antes de que lo pida. Mi bien me viene de todas partes, de todas las personas y de todas las cosas.”

Piensa un momento en la gran cantidad de bendiciones que hay en tu vida, la cobija caliente que te arropa cuando descansas, el agua con que te limpias tu cara por las mañanas, el cielo azul infinito, para los caraqueños el El Ávila, la sonrisa de los que te rodean, el poder leer este articulo y poder entenderlo.

Hay tanta abundancia a nuestro alrededor que damos por sentada, que ni siquiera la notamos, no tenemos apreciación por todas esas cosas que cada están ahí para nosotros; de manera constante y silenciosa nos hacen nuestra vida mas sencilla y mas fácil y ni siquiera lo notamos.

Este mes trata de congelar a través de tus fotos todas esas cosas sencillas que te hacen sentir abundante y prospero. Detalla aquello que llena tu días de riqueza.

Publícalo! Que nosotros lo estaremos compartiendo y comentando. Let’s get started…

Contacto:
tiradog@gmail.com
@reikienelparque

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#InspirulinaEnImágenes | Esas maravillas que vemos como algo normal

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Vivimos tiempos fascinantes aunque nos cueste creerlo. Escribo en el aire, desde el asiento 2E en clase ejecutiva. Almorcé salmón noruego, vino chileno y café venezolano a 30 mil pies de altura. Sin duda, una pequeña proeza logística cuyo único fin es brindar placer al viajero. Visto en contexto esto es un privilegio, pero si caemos en comparaciones, podría lucir una como una nimiedad si pensamos que a esta misma hora hay decenas de pasajeros flotando en primera clase entre París y Dubai acariciados por lo que es, literalmente, un lujo asiático.

Solo por aclarar, esta no es una disertación sobre la relatividad del lujo. Porque el orden de las cosas ha sido siempre así: existen ciertas personas (Kim Kardashian, por ejemplo) cuya vida cotidiana se revela ante los ojos de otras como un festín inalcanzable (Ana X, digamos). Claro, hoy en día existen más billonarios que antes y no hace falta la sangre azul para alcanzar el reinado de las masas.

Esta es una divagación sobre las maravillas que nos rodean y la poca conciencia que solemos tener de su existencia.

Una de las historias que más llama la atención de mis hijas tiene que ver con mi infancia televisiva. En aquel entonces, pongamos mediados de los setenta, en Venezuela veíamos únicamente cuatro canales de televisión en blanco y negro. Eso era todo. Si querías ver la pantalla a color debías instalar algo llamado el antifiltro (un dispositivo que jamás apareció en casa) y lo más parecido al entretenimiento on demand era una película en Betamax (que no todos teníamos).

Ahora explícale eso a unas niñas que han crecido con Netflix, YouTube y Nintendo. Es como imaginarse el mundo sin teléfonos, y no hablo de los inteligentes. O sin electricidad. Para muchos esto sería el equivalente a vivir en las cavernas, con el agravante de que no se parecería a la película de los Croods.

Fíjate bien. Este es un mundo fascinante, dentro y fuera de la pantalla.

Entre las expresiones anglosajonas que más valoro está take it for granted. La mejor traducción sería “asumir que algo está garantizado” y aplica para esas cosas o situaciones que experimentamos como el estándar normal, incluso, como si así hubiesen sido desde siempre.

Pero basta tomar consciencia por un instante para abrir las puertas al asombro. Porque almorzar salmón sobre las nubes es una proeza ante las verduras hervidas que mis ancestros debieron haber comido durante las semanas que duró su viaje transoceánico a las Américas. Aquellos eran tiempos cuando la idea de bussiness sonaba más a “mano de obra inmigrante y barata” que a cualquier otra cosa.

Lo que me trae de vuelta a este presente fascinante y todas sus posibilidades. Porque estoy convencido de que no necesariamente todo tiempo pasado fue mejor, creo que lo mejor que podemos hacer ante tantas maravillas cotidianas es tomarnos un instante para observarlas, ser conscientes de su existencia y disfrutarlas de la mejor forma posible.

O dicho de otra manera, de poco sirve tener un mundo de oportunidades al alcance de la mano si nuestro mayor interés es matar el tiempo, aletargar la mente o hacer lo que nos dicen que debemos hacer. Este mundo se despliega de formas muy diversas (y muchas veces contradictorias) para ofrecernos caminos que nos permitan construir la vida que queremos.

Reconoce. Disfruta. Aprovecha todo lo que tienes a mano.

P.D. Que Kim Kardashian sea un fenómeno insufrible no me parece señal de decadencia, al contrario, es una muestra de que con olfato, desfachatez y escrúpulos en el subsuelo es posible cautivar audiencias. Asunto nada nuevo, solo que ahora Twitter lo hace inmediato y masivo. Así que Kim, a su modo, ha sabido exprimirle el jugo a su (¿pobre?) vida.
eli@inspirulina.com
@elibravo

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#EnAnalógico | The 24 Hour Project (I) …

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Deambulaba por la internet buscando algunos retos qué hacer, —al inicio del 2014 antes que lo retos fueran juegos menos retos—, no encontraba nada que me llamara la atención. Luego en mi time line de Facebook comienza a aparecer uno, uno que ya había visto, que me había llamado la a atención: “The 24 Hours Project”, —Buscaba entre mi mente, ¿que película de ASA alta me quedará?—, y lo ignoré, hasta que viendo las fotos de los años anteriores quedé con las ganas de registrar mi ciudad.

Aquel reto constaba de tomar una foto por hora durante 24 horas, el tema a abordar era sobre “Condición Humana”, el cual lo interpreté en aquellos espacios vacios en lo que no habitamos hasta el amanecer, (la cual no fue muy bien visto por los productores).

En este reto participaron 900 fotógrafos de calle en 312 ciudades de 72 países.

En la edición 2013 —que fue la que para ese tiempo logré visualizar— me gustaba poder darle a una hora y ver como por ejemplo a las 2:00 A.m podría visualizar qué podrían estar haciendo en otros países, además que era un registro documental que logré disfrutar. (Actualmente no se logra ver).

Acá les presento la primera parte del reto The 24 Hour Project…

Emilio Gil
Primero grano antes que pixel, Laboratorista en C-41. Estudió ciencias audiovisuales no sabe si por eso es científico, fotógrafo documental o escritor (aunque confiesa que solo lo hace recordar las cosas)
@gil_emilio

 

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#LetrasTiradas | Una mujer NoMo…

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*** NOTA: Este post original de letrastiradas.blogspot.com originó, debido a las fotografías que muestran desnudez natural de madres e hijos e imágenes que pueden ser catalogadas por los algoritmos automáticos de Google como “contenido sensible”, que mi perfil fuese inhabilitado por 4 días. Permanecí sin acceso a correo, youtube, google+ y blogger durante ese tiempo. Ejercí las denuncias correspondientes a mi caso que puedes verificar en este link y tras la ayuda de algunas personas allegadas, se logró el desbloqueo. Esto quiere decir que sin ese “apoyo” o “palanca” quizás seguiría inhabilitada cual ofensora sexual. Este tipo de acciones de censura violenta y sin que medie investigación en las redes sociales es totalmente contrario al espíritu que pregona Google acerca de la libertad de expresión, ya que ejercen acciones sin consulta y sin que medie el criterio humano en las mismas. Es inaudito, además, que fotografías desarrolladas por artistas de gran trayectoria, que solo muestran a madres e hijos de modo natural y sin alteración, sean catalogadas por denuncias de usuarios como ofensivas o pornográficas y su uso en esta plataforma traiga como consecuencia una censura violenta, agresiva y desproporcionada. Espero disfruten el post que contiene la fotografía “banneada” de Elinor Carucci, la cual fue el origen de todas las acciones contra mi cuenta. Tras la rehabilitación del blog se incluye como pie de foto la declaración de la artista Ana Alvarez Errecalde, quien se hizo eco de la censura sufrida en mi caso, la cual ha sido repetitiva para su obra y me solicitó incluirla en este artículo, a lo cual accedí con mucho gusto. Gracias por leer***
Una mujer NOMO es aquella que decidió no tener hijos, o al menos eso dicen algunos blogs.  El nombre viene de la abreviatura de la frase “No Mother” en inglés. Mucho se ha hablado y escrito sobre eso, los blogs se llenan de opiniones, los medios de artículos, es un tema polémico que ha dado de que hablar y está que arde en este momento. Todo se basa en que una generación de mujeres decidió no procrear, lo cual tuvo que ver mayormente con sus circunstancias, sobre todo aquellas que vivieron la llamada “revolución sexual” y pueden haber alcanzado más de 30 o 40 años sin haber procreado. Las estadísticas de la organización Gateway Woman indican que 1 de 5 mujeres de esta generación decidieron no tener hijos y son “NOMO-by-circunstance”, es decir, por las circunstancias que vivieron. Su eslogan es “Quizás no somos madres, pero aquí estamos, nos importa, formamos parte y rockeamos”, en función de la discriminación, críticas u opiniones que sufren por una sociedad que piensa que para ser mujer debes haber procreado como una manera de afianzar tu condición femenina. Mi amiga Aglaia Berlutti se ha dedicado a escribir sobre el tema en el portal Contrapunto Venezuela y ha llamado mi atención, porque me doy cuenta que no solo se trata de la decisión de no tener hijos, sino que además viene acompañada de una renovada manera de ver la maternidad.

Me dediqué un poco a investigar como, en el mundo del arte, también las circunstancias llevaron a fotógrafas y artistas, a cambiar la visión sobre lo femenino en las últimas décadas. Toda una generación de mujeres artistas nacidas también en los años ’60 y ’70 y que no son “nomo” sino que decidieron ser madres (de modo natural, por inseminación artificial, o por adopción, algunas madres solteras, otras madres con pareja), han vivido la maternidad en un momento muy particular, en medio de una revolución de géneros, cambio o cruce de roles entre lo femenino y lo masculino, y una nueva apreciación de lo femenino como identidad. Desarrollaron entonces una mirada diferente sobre el hecho de ser madres, bastante alejada de la romántica y sublimada concepción de los años previos, sin el barniz chicloso comercial, sin el velo rosado de la sociedad clásica, sin el adulcorado enamoramiento del momento. Es una nueva visión de la maternidad, renovada y para algunos cruda. No representan el bíblico “…y parirás con dolor” que plantea la maternidad como un castigo divino como consecuencia de la consciencia que adquirió sobre su desnudez y sexualidad, sino más bien una visión bastante aterrizada, muy real, desprovista de preconcepciones y muy auténtica, honesta sin dejar de ser poética.

Empezaré por hablar del tan aplaudido como controvertido trabajo “KINDERWUNSCH” (2003-2010) de Ana Casas Broda, fotógrafa española que recogió en más de 100 fotos y texto el proceso de concepción, embarazo y crianza de sus hijos, a quienes decidió concebir por inseminación artificial contando con cerca de 40 años de edad. Con imágenes limpias, bien ejecutadas, de iluminación teatral, y en muchos casos conceptuales, Ana Casas logra involucrarnos con los cambios físicos y emocionales que implica ser madre. El cuerpo es, como en todos los trabajos de la artista,  el  hilo conductor de la narrativa y lo utiliza como lienzo para mostrar los momentos del proceso, que ella misma define como un tránsito “lento y tortuoso, pero también placentero hacia la condición de madre”, desafiando a una sociedad recatada, llena de mitos sobre la maternidad y prejuicios acerca de la desnudez. El fotoensayo fue rechazado por varias editoriales debido a la presencia de imágenes demasiado explícitas y reales, y  en el 2013 fue editado por la editorial española La Fabrica.

“El deseo de tener un hijo, un embarazo. Habitar un cuerpo ajeno, perfecto. Parir, los pechos llenos de leche, el delirio de los primeros meses. Un espacio atemporal, sin forma, día y noche se suceden sin divisiones. El placer de ese pequeño cuerpo pegado al mío, a mi pecho, amamantar cada tres horas, dormitar, delirar, el agotamiento”, escribe la fotógrafa en uno de los textos del libro.

“MOTHER” es el tránsito por la maternidad de la fotógrafa Elinor Carucci, norteamericana con orígenes israelíes, que empieza con su embarazo y culmina cuando sus morochos (niña y niño) tienen 8 años. Ella captó la experiencia de ser una nueva madre en un diario fotográfico, siguiendo la línea de sus trabajos anteriores en los que documenta su vida diaria.  Carucci es reconocida por fotografiar obsesivamente momentos personales de una manera muy honesta, sin censurarse u ocultar las realidades que la rodean, desafiando constantemente las preconcepciones sociales. En este trabajo muestra no solo la alegría de ser madre sino también las angustias y sin sabores que implica, pero también, por muy fuera de lugar que suene, cierta sensualidad y melancolía que rodea a la crianza de los hijos.

El libro fue publicado en el 2013 casi a la par del trabajo de Ana Casas Broda y llegaron a exponer juntas en la muestra “Home Truths” curada por Susana Bright.
“Las cosas cambian, no solo nuestros cuerpos. Hay algo que nos une cuando nos convertimos en madres. No es solo la purísima y bellísima imagen que creemos. Espero que se puedan sentir identificadas” – E.C.

Por su parte Ana Alvarez Errecalde, fotógrafa y video artista argentina, luego de ser madre por primera vez, decidió mostrar al mundo su visión de la maternidad a través de autorretratos que hizo tras su segundo parto y con ello escandalizó a más de un espectador. Cuando fue entrevistada al respecto dijo que su intención era mostrar un nuevo imaginario sobre la maternidad, su visión personal, que desafía la idealizada estampa materna a la que estamos acostumbrados especialmente en las bellas artes, decisión que tomara al momento de mirar las hojas de contacto – inicialmente no sería incluido en su obra artística – bajo la reflexión de que el mundo debía conocer otra realidad sobre la maternidad que hasta ahora sentía no había sido mostrada. Consiguió las fotografías minutos después de haber dado a luz, en la intimidad de su casa. Todo lo que se ve en la imagen fue planificado, Ana parió y caminó hacia el set – perfectamente preparado y medido por ella – con su bebé en brazos, todavía unidos por el cordón umbilical. Hizo una secuencia de fotografías, y en el sinfin blanco parió la placenta, con la cual aparece también, mientras ya está amamantando. Un fondo limpio, blanco e inmaculado, manchado de sangre pura y limpia también, una madre recién parida con sonrisa de oreja a oreja, orgullosa, fuerte, de pie, no malograda, abollada, ni cortada. Una imagen que esconde tras su aparente crudeza, una poesía profunda, fuerte e inspiradora y que además se contraponen a las imágenes e íconos religiosos y mediáticos que plantean a las madres más como víctimas o pacientes que mujeres autónomas y activas. Las fotografías fueron realizadas en el 2005, pero hasta el 2007 no hubo quien las publicara.

“La violencia hacia las mujeres se inicia con la represión de su sexualidad, la apropiación de sus partos, la interferencia en todos los ciclos vitales y la creación de roles manipulados. Una madre negada negará a sus hijos , su cuerpo y su presencia, de modo que todos terminan conformándose a una sociedad desatendida, no amada, desnutrida” – A.E. (sobre tener que censurar una de sus imágenes).

La fotógrafa y artista austriaca Elina Brotherus quien nos tiene acostumbrados a sus reflexiones sobre la identidad, las emociones y el paso del tiempo, fotografió en el 2003 el cuarto parto de su amiga Hanna, que es coreógrafa y bailarina. Lo hizo por petición de su amiga que decía no recordar mucho sus partos anteriores. Elina incluye entonces en su obra artística el trabajo “Brotherus Girl”, fotografía secuenciada del parto de Hanna. Son imágenes documentales cargadas de sensaciones y realismo. El siguiente verano grabó el cortometraje con el mismo nombre donde vemos a Hanna vestida de rojo bailando sola por un camino, sus movimientos y baile sugieren en algunos casos angustia y en otras libertad; al final del camino una colina donde está su hija a quien se une y luego de amamantarla sigue por el mismo camino, bailando de la misma manera con su hija en brazos.

Brotherus, tyttö – 2004 from Elina Brotherus on Vimeo.
Pero antes de todas ellas, fue la artista conceptual y escritora Mary Kelly, quien en 1976 en medio de movimiento feminista y la posmodernidad, muestra su obra “Post-Partum Document”, en donde compila gran cantidad de evidencia sobre su maternidad: ropa de bebé, pañales sucios, fichas médicas, que se complementan con narraciones escritas por la artista. Es un trabajo que de una manera casi forense muestra un diario de sus vivencias a través de la crianza de su hijo. Fue una visión revolucionaria para la época, que daba por tierra con la hasta ahora harto representada visión de la madre abnegada, la crianza perfecta, la idílica relación madre-hijo.
Yo por mi lado soy madre, nací en 1970 y desde los 26, por decisión propia y tras una pérdida espontánea de un bebé que había llegado por accidente en mi primer año de matrimonio, transité y sigo transitando el camino de la maternidad. Rescaté algunos recuerdos, miré un álbum que dediqué a mi hija y encontré que poco había allí de mi misma. La convulsión que para mi significó ser madre, las circunstancias que me rodearon entonces y el tener que hacerme cargo de otros en un momento que teóricamente era para mi,  dejó casi sin evidencia fotográfica mi vivencia. Pero hay huellas de lo que fue y sigue siendo. Aquí mi homenaje a la nueva visión sobre la maternidad, incluida en mi diario visual “Self Completion Theory”.

 

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#Editorial | Enero 2.015, Un mundo convulsionado

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Tomamos un ligero descanso para entender nuestro entorno, reorganizar las ideas e iniciar un 2.015 a todo tren… creo que lo hemos logrado.

En este tiempo en el que estuvimos desarrollando y evaluando nuevas iniciativas y proyectos (que pronto compartiremos), ocurrieron cientos de cosas, de allí nuestra portada, el mundo está convulsionado y cada vez más pareciese que la tendencia es a silenciar a quien tiene algo que decir.

Este número no busca hacer eco de esto, ni de las noticias que ya todos conocemos; por el contrario, es una invitación a sacar nuestro lado positivo y a disfrutar de esas “cosas buenas”, que aunque parezcan escasas, abundan por todas partes.

Nuestra invitación es a seguir adelante y a disfrutar de este nuestro segundo año…

Ricardo Arispe.

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